Ji ayan jk’op | Edgar Darinel Garcia

Ji ayan xa talele li jk’ope

xu’ jlok’es ta alel jbij

te xniket li jkope k’usba jun pukuj ta yo’lill ak’ubal

ta jmak li keje sventajuk a k’o te lapal xkom

pe te ta xlok’ ta xk’opo ta jyaijemal.

Chi sna’lejik li kuts’alabtake yu’un li jkope ta staj ta na’el

li yajval vitsetike

ch lok’ ta alel ku’un sk’uxul yo’on jlumal

jech k’ucha’aluk kejovinel sventa ta jvayu’mtas lo’iletik.

Yu’un li jk’ope ta slikes majbajil .

Ji ayan xa li jk’ope

li tana sna’ojik xa li k’usi jnak’oto’ox ta ko’one

chi slo’iltajik chi slabanik

chi spajik ta k’elel

yu’un la ta xk’ak’ ta ilel chu’lelaletik ta bej.

Javal chi puch’i

sventa ak’o sut ochel ta yut jch’ich’el li jk’ope

ak’o xi kom ta ch’aben osil

pe teju’une ta xmal lokel ta kej

ta xk’opo ta jyaijemal

te ch ak’ota, chabal smelol tsnitulansab ta k’ob

y te no’o ch ch’ay ochel ta stuketal.

Me ha brotado la palabra

Ya me brota la palabra

pude pronunciar mi nombre

y se agita en mí como un demonio de las noches

he cerrado la boca para enjaularlo

pero habla en mis heridas.

La gente me juzga porque mi lengua invoca

al dueño de los cerros

pronuncio siglos dolorosos

como si fueran canciones para arrullar los rumores cotidianos.

Porque mi palabra provoca disputas entre hermanos.

Me ha brotado la palabra

y ahora todos saben mis secretos

murmuran y me miran con asombro

me apedrean con sus miradas

por revelar las imágenes funestas de los caminos.

Me recuesto boca arriba

para que retornen a mi sangre

para que me amordace el silencio

sin embargo, se desbordan de mi boca

hablan en mis heridas

baila, se retuerce sin razón en mis manos

y se extingue en sí mismo.

Edgar Darinel Garcia, (Chiapas, 1990) Escribe poesía en lengua indígena tsotsil y
español. Ha publicado En el altar de una casa abandonada, en el Periódico de Poesía de la
UNAM. 5 poemas en tsotsil y español en la revista digital Carruaje de Pájaros. También, en
la antología Casa de los espejos (Ediciones ave azul) 2020
.

GRACIAS/Adelina Gimeno Navarro

GRACIAS

No, no sientas miedo, sin cobardía vive, sonríe, prende el fuego que no hiere.

Atraviesa los dos mundos que quieres, hacer sentir se puede.

Dame un momento dado, un suspiro amado, un dolor encontrado.

Crece en un lecho construido, moralidad perdida que se vuelve nostálgica y te atiza.

Sal de mí y dime entonces, qué razón tienes, qué motivo abrazas para quererme.

Gracias, Gracias, Gracias

Adelina Gimeno Navarro

Al final/Felipe Medina

Antes del final de mis tiempos,
antes del deceso final de este cuerpo vagabundo; deseo volver a recorrer las calles que aún guardan mis recuerdos,
y allí recordar lo que algún día fui.

Socavar esas calles de tierra
hasta descubrir mis huellas.

Deseo admirar paisajes desconocidos,
y los que anhelé recorrer en mis sueños.

Recordar al amor de mi vida,
y tenerla a mi lado antes de partir.

Mirar lo duro de la soledad
o la euforia de la compañía.

Regar una vez más mis flores.

Escribir los mejores versos de mi vida,
mientras bebo una cerveza más.

Observar con una sonrisa en la mirada,
lo que fue y lo que dejaré como muestra de mi gratitud a este mundo y a la vida.

-LF Medina

Paraíso virtual * Susana Argueta

De plástico la ciudad,

de hierros escandalosos y retorcidos,

de cielos grises y días empobrecidos.

Gente sin ojos

que anda y no va.

Niños sin madres,

padres sin brazos,

besos empolvados entre la suciedad.

Almas sin dioses,

adorando al vacío

de una triste caja de cristal.

Nos ha vencido nuestro propio raciocinio,

divagando entre el ser y el estar.

Ya nos perdimos,

no somos,

ni estamos,

sólo un paraíso virtual.

CONJURO A LA LUNA II -Eduardo Ramírez Moyano-

Sapos rajados veo en mis sueños más agradables, a cada momento, negros rosales y niños muertos…
El perro nonagenario muere despiadadamente en el rincón donde la puta yonki del puerto tira la jeringa sidosa. La podredumbre huele a orín de vieja y suena a chirridos de ratas corriendo por tuberías. Sobre el pegajoso condón usado de la acera, la colilla, que ha visto morir una estrella fugaz violácea, se apaga lentamente. Satán abre sus alas membranosas mientras la noche cristaliza, ofreciéndole la media Luna un par de cuernos rojo sangre al dueño de las sombras.
Yo no busco sexo, tampoco inspiración, sólo quiero un cuchillo bien largo para clavármelo en el corazón.
Quiero cráneos por colchón… Y, cuando muera, no quiero cruz en mi ataúd, que yo no soy de Dios, soy hijo del otro Señor, insecto del otro lado de la Creación.
Y me aguardan los placeres del Averno, porque no puedo tener que en la Tierra mayor sufrimiento. Y los cortes de mi alma resplandecen como puñales al viento.
¡Que esta noche no haya Luz!
¡Que esta noche mueran dioses!
¡Que esta noche no haya Luz!
¡Que esta noche mueran dioses a mi cargo!
Abrazado desnudo a cien erizos de hiel.

QUE NO ME FALTES NUNCA – Addel Córdova.

Entonces un día me abrazaste, ahuyentaste mis miedos, paralizaste el tiempo y sentí que el corazón quería escaparse de mi cuerpo.
Fue ahí cuando pude comprenderlo por completo, fue en ese preciso momento cuando comprendí que mi lugar siempre había sido a tu lado, entre tus brazos, junto a tu pecho, disfrutando de esa maravillosa sensación que por fin pude llamar amor.
Y me aferré tanto a ti, mientras le pedía a la vida que por favor, no me faltes nunca.

© Addel Córdova

LOCOS QUE REINAN/Remedios G. Tenza

“LOCOS QUE REINAN”

En esta vida

saturada, deliberadamente

sube o baja

el cauce de la muerte.

Según el ánimo

de los locos que reinan…

De perfiles cambiantes.

Manipulan al hombre

con juegos que hieren.

Guerras.

Códigos no restringidos  de fricción.

Convirtiendo en objeto

sin futuro al hombre.

Resultados

hombres manipulados y

locos reinando.

Remedios G.Tenza.