Silencio azul * Susana Argueta

Mi silencio es el cosmos, grano de sal y horizonte, se acurruca y duerme entre tus brazos, sueña contigo, te abraza y te cuida, te mira y te extraña a gritos. Mi silencio compite con tu caos, tu algarabía, tu barullo, desea, quiere, llora, te sonríe, habla y transpira callado. Mi silencio te llama, se…

Luna

Hermosa luna de destellos doradosháblame de ella y de sus labios rosadosde su larga cabellera de visos castañosy de esos ojos astrales que tanto extraño. Cuéntame de su vida y de sus penassi aún siente mi sangre por sus venas.Si el sentimiento por mí la desenfrenao si tal vez con otro amor se siente llena….

ELLA ME GUSTA – Addel Córdova.

Ella me gusta porque en su sonrisa se nota que tiene el alma bonita, porque a su lado sentirme en el cielo no se trata de un sueño. Ella me gusta porque vuelve alegría la tristeza, porque cuando me mira noto en sus ojos una felicidad que se contagia y que me alegra el alma….

NADIE

Nadie, nunca nadie me dijo, de haber sabido que el secreto se descubre, yo misma hubiese dosificado mis alegrías. Me hubiese bebido el viento, dejando la brisa para adornar mi piel cuando con su contacto ella se eriza. Hubiese frenado mis lágrimas, las dulces y las amargas. Hubiese sonreído para que nunca cesase el latido…

Sombras

En la habitación del silenciosolo las ventanas oyenel llanto inmaculadode la soledad en cautiverio. La compañía de las sombrasde frente y a espaldasatestiguan austeraslos quejidos de un alma. Y las borrascas insonorasafuera solapanlas penas ajenascon el llanto del cielo. En la habitación de la oscuridadlas paredes son ciegasSolo limitan espaciosde un gélido interior. Así mueren…

Basta con la noche/ Carmen Asceneth Castañeda

Basta con la noche con sentirme la magia en la punta de los dedos con cerrar los ojos con quitarme los zapatos con saber que entre el piso y yo ya se mide un abismo. Basta con quitar los diques del corazón primero de la lengua y del pensamiento de los recuerdos del tiempo de…

Finitud *Susana Argueta

¿Cómo hablar del  temor a lo divino, de la minúscula partícula que somos, del asilo cósmico que se convierte en nuestro breve hogar en un tiempo inmemorial, techo improvisado de cielo y lluvia? ¿Cómo retar esta magnificencia para sobrevivir unas horas a lo eterno? Porque esta partícula que somos, brota de las entrañas de Dios,…