Preámbulo | Bryan Freire

Hojitas de paja, pajitas de páramo con un pestilente aroma a soberbia. Siluetas pardas, sombras  que  se cuecen al alba. Repites una y otra  vez: yo soy el corazón  de la noche. Aves de presa persiguiendo un recuerdo, una hormiga que siente al cosmos expandirse entre sus patas, entre tanto ascendemos al inframundo. La conciencia…

ROSALES BLANCOS

ROSALES BLANCOS Rosales blanquísimos de fotones, reluciendo la cal de las casas a media mañana, rodeado de obras en la habitación-barco de mi hermano, que se me antoja que a veces zozobra. Oro cegador del día, precioso y pulido cielo de pleamar se diría, enciendo incienso de mirra, mientras sorbo el café con templanza divina….

TARDE SOLEADA

  TARDE SOLEADA Tarde blanca esplendorosa, cual níveo cisne de plumas rosas, cual grácil y bella paloma, oro blanco en los edificios ahora. Me fumo un cigarro mentolado en la habitación de mi hermano. Vuelan las aves en lindas miríadas plateando guiños cobrizos en el firmamento. El trinar de los pájaros es como una musiquilla…

EN MITAD DE LA NOCHE

  EN MITAD DE LA NOCHE   Destella en oro el blanco de los edificios, el cielo es puro mármol azul, gorjeo matutino, lira de Orfeo, fondo marino de celestes veleros, desde mi tragaluz, esplendoroso sol iluminando todos lados, amanece bendecido de brillo el día. Proyección en armonía de los hados. Ricuras de mi buhardilla….

A CARLA

  A CARLA   ¡Ay, Carla, dieciséis primaveras, primer verdor que ilumina la Tierra entera! ¡Cien Cielos yo daría por un minuto junto a tu vera! ¡Oh, niña risueña, de carrillos colorados y sonrisa cándida de alma buena, aura de Universo de cuento y mirada que atrapó mi sinrazón, para embriagar mis sentidos y, entre…

DENTRO DE TU AVATAR

  DENTRO DE TU AVATAR   Vuelvo a estar dentro de tu avatar, princesa del bien y del mal, cuando la inmensidad del cielo no es más que otra parcela del mar, reflejo marmóreo de un Dios corpóreo y crepuscular, para sumergirme de pleno en tu abismo vaginal y en tus interiores floridos de coral…

¡AHORA!

  ¡AHORA!   ¡Sí, lo prohibido es mi bioma, cada vez que entre los cortinajes te asomas, divina hija de la aurora! ¡ hagámoslo ahora!, que nos miran los vecinos como si fuéramos su droga, ¿para qué una alcoba?, ¡que nos vean todos! Copulemos ante el mundo cuales perros sordos, ¡venga, nena, que me inflamas…

EN LA ORILLA

  EN LA ORILLA   Tu traje de vestir rojo transparente, que mi alma en lujuria envuelve, si es que te ves desnuda como un regalo de la suerte, que cualquier mortal deseara poseerte, oh, bello duende, de tez clara y ojos celestes; junto a la barca, te deshaces de las bragas y me invitas…