Marea migratoria | Reme G

“MAREA MIGRATORIA”
Buscan trocitos de sueños
más allá de las fronteras.
Refugios ansiados
con derecho a respirar.
En esta ruta de mar
a veces mortal.
Son demasiadas almas en pateras.
Cordura que aprieta.
Muerte o respirar…
Egoísmos de cíclopes miopes.
Marea migratoria que les incómoda.
Sus rumbos, la paz.
Sus identidades solo temporales.
Sus experiencias, sin etiquetas.
Solo humanos…
Buscadores de sueños.
Errantes escriben historias
al viento.
Dejando mensajes a dioses dormidos, que guardan silencios .

Remedios G. Tenza.

El faro del fin del mundo

Pronto oscurecerá y llegará la noche,
a la distancia, centellean las luces del faro.
¿Por qué será que la noche nos devuelve todo?
¿Será por la monotonía de nuestro miedo constante?

No más, nunca más- dice la voz,

Nos perderemos, siempre nos perdemos.
Y aunque el miedo del mundo se ha apoderado de la noche,
sobrevive el lugar vacío, la taza de café a medio consumir
y nos despegamos de ella con todo y estrellas.
Noche que se cierra,
que rehúsa,
que se borra.

 

Dichoso Alzheimer

Todos los días igual. La más tremenda desesperación se cernía sobre esta vida que hacía tiempo que había dejado de vivir. Todo lo que veía cuando abría los ojos me resultaba desconocido, tal vez ligeramente familiar, pero extraño.

Y esas personas. Se empeñaban en mirarme como si fueran algo mío, como si me conocieran, poniendo voces infantiles… y yo solo las miraba ¿qué narices querían? No sabía qué esperaban de mi pero, me había acostumbrado a mirarlas… y pasar de ellas.

Y llegaron.

—Mamá, soy yo Marta.

—Hace tiempo que no sabe quiénes somos Verónica.

—Lo sé. ¡Dichoso Alzheimer!

RESULTADOS

RESULTADOS
Cuando la resignación te envuelve y la esperanza te hace compañía, ya no esperas más de una jornada, tan solo que la conformidad sea tu aliada y compañera…
A la espera de esos resultados satisfactorios o no, a los inmensos deseos de reconciliación contigo mismo. No desesperes, que nadie decidirá por ti cuando la mente se debata entre lo racional y lo deseado.
Reúne esa amalgama de sentimientos, aprieta en tu puño, y deshaz en diminutas partículas ese sentir, que esparcirás por el camino de la vida.
Cual certera siembra que algún día dará confort al anochecer eterno.

Adelina GN

MI MUNDO INTERIOR

El mundo de cada cual es el secreto mejor guardado.

Sí, personalmente pienso que nuestro mundo interior es como un gran baúl. Un baúl viejo que la mayor parte del tiempo lo tenemos ahí olvidado en un rincón del desván o en el sótano o cuarto trastero.

Y sólo en momentos como ahora, nos acercamos a él cautelosos y levantamos despacio la tapa para husmear en él como si nos fuera desconocido.

Yo, particularmente, con lo primero que me encuentro es con aquellos trocitos entrañables de mi infancia. Los tenía en el fondo, muy bien ordenados, pero como últimamente me he vuelto tan curiosa, lo he revuelto todo y me los encuentro ahora al principio.
Con lo primero que me encuentro es con mi soledad.
Esos lindos momentos de mi infancia en los que yo disfrutaba conmigo misma.

Y posteriormente, en algunos momentos delicados de mi vida, en los que ha habído mucho sufrimiento, mi baúl ha permanecido cerrado a cal y canto y esa parte de mi mundo interior no me gusta ni tocarla ni airearla para despistar al sufrimiento y no estar restañando heridas.

Actualmente mi mundo interior anda un poco revuelto y se debate en contradicciones absurdas. Sobresale entre todo ese maremagnum de colorines, las letras, que forman versos con los que expreso sentimientos de todo tipo: alegría, pena aburrimiento, desespero, angustia, paz, disfrute… todo metido en la misma cazuela que borbotean como agua hirviendo.

Mi mundo interior en estos momentos es como una masa informe de realidad y fantasía. Sigo con la misma costumbre de simpre, de vivir lo mejor posible, y si mi realidad no me gusta, me refugio en mi fantasía y escribo y escribo…
Mari Carmen Martín Mendoza

Mari C.4

CREADOR DE SONRISAS

Mascaras_VIPiero era sin duda un artista, toda su vida había estado rodeado de arte, sus máscaras lucían hermosas en el carnaval, eran obras maestras, inconfundible, su sello de identidad que estaba representado por la amplia sonrisa que dibujaba en cada una de ellas y en cualquier acontecimiento que requiriese ocultar el rostro de quién la llevase. Aquella mañana terminando un encargo que tenía, pensaba en su pronta jubilación, sus ojos se entristecían, habían sido tantos años trabajando en aquello que le hacía feliz que no imaginaba, su vida sin aquella tarea, que también hacía feliz a tantas otras personas. Sus máscaras sonrientes ocultaban de un modo u otro todas las penas y adversidades, momentos trágicos y amoríos infieles, pero siempre con una gran sonrisa. La noche se acercaba, a Piero aún le quedaba mucho trabajo, su descuido no había sido otro que aquel pensamiento triste que tuvo durante el día, demasiada tristeza tenía, que ahora, observando su encargo sentado en aquel taburete, con una de sus obras en la mano, veía como todas llevaban una mueca de tristeza…

Y comenzó a tener una conversación con él mismo… Todo en la vida tiene un principio y un final, una extraña percepción, me invade, me paraliza el respirar, no quiero que termine, que mi saber quede simplemente para contemplar, quiero daros vida y que sonriáis, que mostréis vida y alegría.

En aquel instante comprendió y continuó reflexionando… Mi ego es el que ha hecho que sienta de esté modo, no recapacité a tiempo, pensando qué solo yo, puedo crear sonrisas… Y ser el único creador… Legaré a mi hijo mi sabiduría en la creación y así nada morirá, cuando no esté, él será quien mantenga vivo el espíritu de las máscaras de Piero. Así fue como el maestro comenzó a ver, cómo cada una de las máscaras por obra de magia se tornaba sonriente, aliviando su conciencia en lugar de alimentar la prepotencia y el orgullo.

Adelina GN