Indecisión en Sol menor –Daniel Olivares Viniegra–

 

Si es posible encontrar

destellos de amor en tus palideces

y en tus desgastados hábitos

algo de misterio amorfo

que en calma inconsútil

me reconforta…

 

Si acaso es posible

de vez en vez presentir

en tu cuerpo una aurora

y en tu sonrisa una promesa

que me espera.

 

Yo no sé entonces

cómo no me sé capaz

de allegarme a tu esfera

y conquistar lo que de muy mío

en ti me reconoce.

*

Gracias siempre por evaluar, comentar, compartir.

PULCRA DE CONDICIÓN/Adelina GN

PULCRA DE CONDICIÓN
Atrévete sin mirar al horizonte que crea la incertidumbre, amando en el día o en la noche sin reproche.
Deja el caminito, no pienses, arrímate a la vereda de lo erótico y fácilmente idílico.
Desnuda a la mente sin vergüenza y explícate sin palabras, hundiendo tu lengua en el veneno de lo prohibido.
No necesitas nada más qué a él, tu albacea, tu guardián de lo amado, que anuncia un gran paseo por tu cuerpo vetusto, ves.
No dejes solo al amor, acompaña con la condición de enamorada y entra en su bosque encontrando al cazador que ama a su presa.
Delicada eres mujer cruel, dejas pasar las mieles del gozo, y ansiosa te pierdes en insinuaciones.
Fusión orgásmica, pasión por el fragor de los gemidos, anunciando que ambos perderán, al desvelar al mundo sus más íntimos sentidos.
Adelina GN

NINGÚN CONTACTO SOBRA

Desaparece la huella de tus dedos en mi piel, dejando un surco de amor que sin dudar reclamo.
Se destruye la sensación de calor en ella, cuando la desnudez de mi cuerpo acepta ser cubierta por el tuyo.
Agradezco esa suavidad ligera, que apenas descansa en mi dermis dolida por el enfurecido amor recibido.
Olvido pronto que me amaste sin respeto, y pido perdón, y acepto que arañes de nuevo la superficie escocida que llora sudor.
Amarnos es un placer, siendo momentos cruciales los que abogan por una amalgama de caricias que construyen mil deleites.
Todo gana, nada sobra, descubre que te quiero, dime qué me amas y dejemos que los gemidos ensordezcan los poros de nuestra piel que gritan de amor.

Adelina GN

DENTRO DE TU AVATAR

 

DENTRO DE TU AVATAR

 

Vuelvo a estar dentro de tu avatar, princesa del bien y del mal, cuando la inmensidad del cielo no es más que otra parcela del mar, reflejo marmóreo de un Dios corpóreo y crepuscular, para sumergirme de pleno en tu abismo vaginal y en tus interiores floridos de coral y musgo bucear, ¡oh, reina ideal!, holograma complementario de mi avatar, inicia el ritmo de las dimensiones que, despierto, me hacen soñar…

Aquella chica, mi amor de Facultad, hoy ya puedo hacerlo con ella en Realidad Virtual, y de nuevo configuro la versión más caliente a partir de una foto, ¡Dios!, su presencia me vuelve loco, y enardece mi serpiente hacia delante y hacia atrás, vueltos tus ojos, divina sería poco, preparándonos para volar…

 

Eduardo Ramírez Moyano

LAURA Y SU PRIMA

 

LAURA Y SU PRIMA

Agosto de los senos hermosos, de los helados, los fálicos polos y los culos golosos, agosto de los sudores angostos, las curvas femeninas brillando al Sol, de serlo gustoso, hielo quiero por la médula que me enerva tu mirar, diosa del mar, cuando la arena de la playa es a la vista nudista diadema de estrellas en orgía de arena, carnes y sal.

Sé tú, Lorena, la lengua de espuma que mis calores aplaca, como la barca del horizonte naranja que mancha puntitos de rubí en los pómulos de tu cara mágica, mi amada, entre el vaivén de las olas y tus rosados glúteos de hada misteriosa, mujer esbelta, marcando la cadencia de mi entrepierna a la hora en que la tarde arde.

Y yo sólo puedo desearte, hija de Lesbos, cuando entras al agua con Laura, ya sois mi mundo entero, bien bronceado par de panderos, entre la tierra y el cielo, se desatan las tríbadas en manotadas tales que encienden a dúo mis deseos. Y yo no puedo más que entrar en el mar de su juego, caderas, torsos y senos, ombligos divinos, corales, carcajadas y vulvas vivas, perlas amarillas en conchas con algas hacia donde los peces turquesa derivan, y las hinchan de placer en cada ola, sobándonos con frenesí los tres ahora, en una sempiterna bacanal marina.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

DURANTE MILENIOS

 

DURANTE MILENIOS

 

Necesito respirarte, expresarte mi verter en tus agujeros, hija del arte, y besar todo tu cuerpo al hacerlo. Bandera de mi causa, alimento que en mí la voracidad desata, cuando sin ningún pudor me muestras los bordes sicalípticos de tu regata… ¡Oh, Sasha, con nosotros la noche no descansa!
Mátame de sexo, detengamos el tiempo y mantenme crionizado dentro de tu cuerpo. Mi diosa golosa, ¡Hagámoslo durante Milenios! ¡Ay, Sasha, hermosura, la niña de mis ricuras, adoración de tu trasero las curvas, por favor, mi corazón, no pares a estas alturas, que nace y renace la fuente de mis curas, el manantial sagrado purificador de mi espíritu renovado, pétalos de Verano tiñen la acera mojada por la que meneas tus caderas en la cálida noche escarlata! ¡Ay, Diosa Sasha, eres la droga que más me engancha, Dios Santo, tu sonrisa, mi encanto…! Me enamoro de tus dientes níveos y tu piel de oro, sonrisa franca y claros ojos, mirada de gata, eres felina, mi tesoro. Y ya no puedo seguir porque mi letra emborrono…

 

Eduardo Ramírez Moyano