Topco, petlacalco | José Carlos Monroy

Iaja nochipa kikixtiaia tlamaantin itechka ikimilol.

Ton kiuikaskia numpuna?… ¡Tech nochi!”

Armando Salomo Rojas kitlajtos tech Sport Billy.

Ipan sen ueiek, axtlanki

kanin tech nopilkimilol

motlatej nontemiktilisuan,

nontlajtolkauajuan,

nonijiiouan,

najuan

uan

nojuan,

nontonaluan,

nontlachiualisuan,

noyolo uan nonmaijuan.

*Topco, petlacalco kineki kijtos sen tlamatle ajmo moneneki kimatis.

** Sport Billy sen tlakuilolistle (ipan 1980) kipia sen kimilojle uan numpuna kiuikaiaia miejk tlamantin quipaleuiayiaiaj kipanos nochi itekio. Armando kitokayoti tlajkuilojke ipampa ika nej kitsakuak miek tlamantin.

Atzakualko-Iankuik Atzakualko, Mexijko. Chikasen tochtle xiuitl, tosostontle metztle, chikome akatl tonajle (03/05/18).

En morral, en cofre* José Monroy

Él siempre sacaba cosas de su maletín.

¡Quién sabe qué cargaba ahí!… ¡Pero de todo!”

Armando Salomo Rojas hablando de Sport Billy.**

En un lugar grande, infinito,

de mi pequeño morral,

se esconden mis sueños,

mis palabras olvidadas,

mis hálitos,

mis aguas,

y

mis caminos,

mis días,

mi forma de hacer las cosas,

mi corazón y mis manos.

*Topco, petlacalco (en morral, en cofre), es un difrasismo que se refiere al secreto, a lo oculto.

** Sport Billy es un personaje de caricaturas (ca. 1980) cuya característica era poseer una bolsa en la cual contenía un sinfín de objetos que ayudaban al protagonista a resolver sus problemáticas. El autor fue apodado por Armando con el nombre de éste por contener objetos peculiares en su morral.

San Sebastián Atzacoalco-Nueva Atzacoalco, Ciudad de México. Año seis conejo, veintena de la pequeña vigilia, día siete carrizo (03/05/18).

José Carlos Monroy Rodríguez (Tequipeuhcan, México Tlatelolco, 1983)Traductor y poeta náhuatl-español. Fue colaborador en Kosamalotlajtol y en las revistas electrónicas Yoltia y Sinfin. Ha sido publicado en Ojarasca, el Círculo de Poesía, la antología In xochitl, in cuicatl, entre otras. Como traductor, sobresale su labor en la SEDEREC, el concurso de traducción literaria 1×1 y el servicio bilingüe de Telefónica México. Actualmente estudia Letras Hispánicas en la UNAM; es consejero editorial en Engarce y participante del colectivo poético Los Versibundos.

Albor | Bryan Freire

Fugaces,

distantes,

avanzan náufragos guiados por el faro del fin del mundo.

Insomnes y crédulos, observan gigantescas sombras devorar a la noche.

Voces en fuga se disuelven en la niebla.

Relámpagos flotantes trituran el alba y devuelven estelas,

mientras al otro lado del mundo un poeta llora desconsoladamente,

aferrado al filo de la noche.

Otros latidos | Karina López

Hay aislamientos
que se miden por farolas
Silencio paciente
entre noches y días
Espero la luna en el patio
los perros ladran
soledades de la calle,
resquicio de atardeceres
por eco de calores
que se derraman
en nubarrones de
nostalgia y paz
Madeja de entendimiento
Aprendo a escuchar
otros latidos.

Por Karina López Vázquez

Karina López Vázquez. CDMX. Reside en Mérida, Yucatán.
Su poesía ha sido publicada en antologías como:
Versos y Garabatos, Editorial Bitácora52 (2020)
Coordenadas Femeninas VIII, Editorial La Comuna de Girondo. (2019)
Charlas de Café III y IV, Editorial Proyección Literaria. (2018) (2019)
Imparte en línea el Taller de iniciación a la creación poética DiVersos.

¿Qué es tu nombre? | Eder Elber Fabián

Un recuerdo perdido entre hojas sueltas,
Una herida que no sana y se descompone,
Un estrepito que derrumba mi carne,
Una ciudad perdida entre los escombros,
Tu nombre…
Cinco letras, sílabas secretas,
Mar embravecido, luz ignota,
Alta cumbre, sueño melancólico,
Bosque de luz, alimento de mi alma…

Tankas del deseo
VII
Como la lluvia,
Mis besos caerán
Sobre tu cuerpo,
Recorriendo tus pechos,
Ocultándose en tu carne.

VIII
Tu blanca piel,
Tu desnudez indómita,
Tu cuerpo alado,
Mujer hecha de mármol
Cubil de mis penurias
IX
¿Qué son dos cuerpos?
Abismos devorándose,
Danza de flores,
Santuarios en ruïnas,
Nubes entre la noche.

X
Vuelvo a tu boca
Como un naufrago herido,
Agonizante,
Perdido entre la noche
Sucumbiendo a tu lado.

©Eder Elber Fabián Pérez

Eder Elber Fabián Pérez (1992, Ciudad de México) Es estudiante en la Universidad Autónoma Metropolitana en Iztapalapa, Forma parte del cuerpo editorial de Cardenal Revista Literaria. Ha publicado poesía en revista De-Lirio, Tlacuache, Buenos Aires Poetry , Revista Hispanoamericana de Literatura , Poesía entre Neón y Atunis Galaxy Poetry. Algunos de sus poemas han sido incluidos en las antologías Tiempo Fuera y la Antología de poetas jóvenes de la UAM.

Sauce | Bryan Freire

Desiertos fugaces, memorias distantes, sauces tibetanos desterrados al olvido. Robles de acero, chopos de cristal. La sombra del Etna invade el pasado. Un suspiro en altamar, un torrente infernal que golpea en tus tímpanos. Los dioses se saben inmortales en la orilla del infinito mientras el insomne se mofa a sus espaldas en la mitad […]

La vida, la suerte y la muerte: Luis Felipe Medina

La vida, la suerte y la muerte.

Nacemos a merced del tiempo fatídico, a merced del viento desértico de una cuna sin destino. Aprendemos a oír mediante oídos ajenos, hablamos con las palabras de un diccionario ya definido con antelación. Caminamos por un camino ya recorrido, pero nunca sabemos la perspicacia de nuestro rumbo. Ahondamos poco a poco la fosa de nuestra corta mente, la cargamos con todo lo habido y por haber, de conciencia e inconsciencias, de tragedias y un par mal contado de felicidades a medias.

Pero es la suerte cómplice inaudita del azar complejo de la vida, si existe suerte presente, se precisa el exito de la ida y la venida; subimos a la cúspide de un cielo vertiginoso, y bajamos a lo profundo de un infierno fantasioso. Radica allí lo acogedor de este ciclo efímero, donde es meritorio decir que para morir hay que vivir primero, ya sea el tiempo traicionero más largo, o solo tropiezos de piedras pequeñas en un todo placentero. Disfrutamos de la cordura que otorga la estadía de tiempo en comodidad, o por el contrario sufrimos la locura más iracunda en la necesidad; todo depende de la suerte que acompañe nuestro absurdo camino al desertar.

Ya llegado el final de nuestro tiempo, solo han de importar las heridas y los recuerdos; las heridas para dar física muestra de lo tortuoso del recorrido, y los recuerdos para dar honor a la supervivencia de la pesadilla de lo vivido; o si fuese el caso, revivir bellos sueños reales transcurridos en el vuelo de ese cielo, aquel que se pudo haber tocado alguna vez. Pues nada depende de todo y todo depende de lo que significa la existencia de la nada. Así pues, se llega a los brazos del esquelético aclarador de verdades y vanidades; al sueño eterno; al proclamado final. Donde todo depende del lugar de nuestro nacimiento, de la suerte tenida y del camino tomado; para tener una terminación de tristeza y desolación, o a lo mejor, de un final con una sonrisa en el rostro, aunque este se encuentre pálido a la caricia de la fría muerte.

-LF Medina

Autor: Luis Felipe Medina Campo (Colombia 2020)