Microcuento más que en redondo –Daniel Olivares Viniegra–

Este era un 3.14159265358979323846… Mejor dicho, un 3.14159265358979323846264338327950288419716939937510582097494459230781640628620899862803482534211706798214… O bueno –para no hacerlo ya más largo– un casi 3.1416… por radio al cuadrado. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? * Gracias por utilizar las opciones: Tu voto, Me gusta y Compartir… 

Estrategia posmoderna –Daniel Olivares Viniegra–

Alois Alzheimer, heterónimo del ínclito neurólogo alemán, impuso la norma de comenzar algunos cuentos diciendo: —Yo o tú, él o quizá alguien, remotamente, ¿sabía una vez?… * Cuando nos lees nos das identidad. GRACIAS POR UTILIZAR LAS OPCIONES: ME GUSTA, VOTA Y COMPARTIR.

Alarife –Daniel Olivares Viniegra–

Émulo de un tal Italo Calvino, se empeñó en inventar una ciudad como ninguna (o al menos un lugar donde pudiera habitar alguna criatura del todo igualmente jamás vista o concebida). Desahogó así todos los modelos posibles y plausibles, mismos que –por supuesto– iban desde Comala hasta Macondo y de Santa María (la de Onetti…

Miniflitción –Daniel Olivares Viniegra–

Para  la Perra Envidia, chinches y pulgas que la acompañan escribí  un manual para su exterminio. La una, después de atropellada, amaneció sí convertida en barbacoa; las otras pendejas (o ni tantito) se negaron a suicidarse. Es más siguen chingue y requetechingue. Así de insatisfactoria –a fuer de impredecible– siempre la cruel venganza.