Miniflitción –Daniel Olivares Viniegra–

Para  la Perra Envidia, chinches y pulgas que la acompañan escribí  un manual para su exterminio. La una, después de atropellada, amaneció sí convertida en barbacoa; las otras pendejas (o ni tantito) se negaron a suicidarse. Es más siguen chingue y requetechingue. Así de insatisfactoria –a fuer de impredecible– siempre la cruel venganza.