EL PUCHERO

  EL PUCHERO   Charly, todavía con las ropas de presidiario, se abría paso entre los arbustos machete en mano, después de una complicada pero exitosa fuga. Ahora sólo le restaba encontrar alguna casucha solitaria, dejada de la mano de Dios, en las lúgubres tierras pantanosas del oeste de Kardum. Por suerte, después de dos…