«Carta especial a mí desastre romántico personal» – Yaretzy Elizalde

Destinatario : SIN INFORMACIÓN.
Remitente : SIN INFORMACIÓN.

He prolongado lo sigues para tí;

Estoy creyendo que no hay nada más después, he contaminado mi corazón con malas decisiones.
Ahogarme con la polución es el destino que me espera unos pasos adelante.

No has llegado a cambiar algo, solo a perjudicarlo todo.

No estás purificando el corazón en mi pecho como mencionaste, solo has dedicado tus manos a estrujarlo más de la cuenta como si eso detuviera tu ansiedad.

Me has cambiado tantas veces el proceso de sanar, que se convirtió en tu experimento personal.

Por una vez evitaré el desastre, y alejarme antes de que
el fuego de la explosión me dañe. Esta vez es diferente, ya que, era yo quien se quedaba soplando a las llamas de dicha cosa.

Fuimos más que el encuentro de dos extremos del hilo rojo.

Nos dedicamos a enredar el hilo, a dañarlo, y jamás cedió a romperse, porque más haya de un hilo colorido estaba el sentir profundo de un alma en soledad, aferrada a que la vida tenía más que dar.

Sin enviar.

Yaretzy Elizalde ®

“Una Carta Rendida” – Yaretzy Elizalde

No sé cuántas veces recitaré una carta de despedida sin siquiera a verme marchado aún. He tenido esa sensación de que es hora… hora de irme lejos, pondría de ejemplo huir al otro lado del mundo si eso fuera posible.

A veces frío, y otras veces derritiendo el mismo hielo que has dejado. Intento encontrar una buena respuesta en mi cabeza del porque seguimos escalando esta montaña que ni siquiera nos ha llevado cuesta arriba, solamente nos hace ir hacia atrás sin siquiera tener un pasado. Constantemente el aire fresco ayuda a flotar las decisiones, pero ¿Cómo decidir si no hay una razón para hacerlo?

Me has condenado a infinitos rompimientos, y e aquí me sigo construyendo para ti.

Nos convertimos en ese castillo de arena que el mar se encargó de arramblar.

Me cuestiono el echo de que cerrar una puerta para abrir otra es lo correcto, pero tantas veces me confundo con cual es la puerta que cerrará todo aquello que me lleve a ti.

He corrido por la orilla de la playa sin perderle la pista a la orilla para poder llegar lejos, siempre estás en cada ola que chispea mis pies, mirándome de esa manera suplicante para que me adentre a las aguas cristalinas, y lo he hecho tantas veces, pero el agua no ayuda… cada vez es más agresivo el hecho de querer llegar un lugar que no es el destino.

Entonces el caos se muestra; son tantas puertas abiertas, y cada una posee una luz cegadora. ¿Quién diría que tanta luz llevaría consigo tanta ofuscación?

He dejado sobre la mesa mis últimas palabras hacia ti, pero es tanta revelación que las dejaré sobre aquella vela que encendiste para ambos intentado acompañar la soledad que nos brindábamos aun estando juntos. Espero veas estas letras, antes de que el papel se queme.

Yaretzy Elizalde ®

Empecé a volar

Caíste como una pluma en mi vida, suave y ligero.

Pero me acostumbré a tu ausencia

y me deshice en las alas de tu impasividad.

Y empecé a volar primero sola.

Luego acompañada de la libertad;

después con la independencia que me dieron tus desganas,

y al final volé, sí.

Volé junto a una bandada que arropó mi decisión

con el cálido perfume de quien puede volar,

a pesar de todo,

a pesar del frío y el abrasador calor.

A pesar del peso de tu apatía.

A pesar de ti, empecé a volar

y me di cuenta

que podía volar acompañada de mí misma,

y que no… No me hacías falta para volar

y recorrer el mundo.

Y vivir mi vida.