“ Colisión Estelar ” – Yaretzy Elizalde

No te voy a permitir amarme con la misma intensidad, tendría miedo que alguien me amase con su vida entera.

Por más que camines sobre la montaña, habrá más rocas en el camino, deberías bajar la velocidad de tus pasos, y observar más a tu alrededor. Te encantaría ver qué parece un camino hacia el horror.

Si te ha gustado la aventura, prosigue, solo recuerda que al llegar a la cima no habrá dulces y flores, solo lluvias torrenciales.

Entre el caos soy.

Puedo amarte, a mi manera, tan extraña y complicada, pero no sabrás si estoy o me tienes que encontrar.

No pidas que cambie, tal vez no pueda hacerlo. 

Más allá de un bonito corazón, están oscuros sentimientos. No te decepciones si cada uno de ellos sale flotando en una noche de melancolía.

Puedo ser cálida si así lo pides, pero mis tormentas no se pueden contener.

Te dedicaré mi sonrisa más veraz si te acercas, pero…  ¿Cómo podría? si aún teniendo tu presencia frente a mi estás del otro extremo de la habitación. Estoy lejos de pasar la yema de mis dedos por tu rostro.

Fuiste de trastocar mi perspectiva junto con sus expectativas, hoy no quiero amor a medias. Quiero la intensidad de una colisión estelar.

Podría caer en una mirada, pero me he tomado tan fuerte de las cuerdas, que no soltaría mi libertad para amarte. La historia se ha vuelto confusa, que ni siquiera las respuestas parecen acertar.

Era como ver oro y saber que no habría valor alguno.

No deberías amarme con la misma intensidad, tú eres el sol, y amarme significa volverte la tormenta completa.

Yaretzy Elizalde ®

“El Poeta” – Yaretzy Elizalde

El poeta habla más sobre lo que siente que sobre lo que ve.

Le es fácil escribir al amor de su vida, pero le es difícil escribir cuando le han roto el alma.

Le han sobrado palabras para escribir el sentimiento, aún así le han faltado palabras para decirlo.

Puedes dar mil adjetivos a su belleza, pero ninguno le va sorprender. Ha escuchado tanto, que se ha convertido todo en una canción que se dedica a repetir cada vez que termina. Inclusive colocarle el mundo entero en la palma de sus manos la dejaría aún con aliento.

Es poeta… solo se sorprenderá sintiendo, viendo será otro verbo diferente.

Podrás colocarla entre esmeraldas. Aún así su brillo será más segador que su alrededor.

Querrás tocar las alas que la acompañan día y noche, pero estarán tan lejos cada vez que lo intentes.

No dejará que destruyan el muro de roca que los años le obligaron a hacer con sus propias manos.

Aborrecerás el hecho de que un paso hacía ella, aparecerá kilómetros más de distancia. Será un abismo inexistente que se dedicará a causar lejanía a la memoria.

Será efímero la vez que acaricies su mejilla, pero por una vez podrás decir que has tocado el cielo, que lo sentiste entre la yema de tus dedos.

Yaretzy Elizalde ®

S.3 Romántica Empedernida -Yaretzy Elizalde

SECRETO III

Todos tenemos dentro ese grito que callamos por miedo o por la falta de valor. Porque sabes que al soltarlo las cosas cambiarán.

Intentas aferrarte a la poca voz que te queda para no desfallecer y caer rodando entre tus penas. Me he sentado frente a tí tantas noches intentando encontrar tu voz. No lucharé por algo que escondes detrás de tu espalda cuando yo coloqué mi mundo entero frente a tí.

Me dejé caer como las hojas de los árboles en otoño, y aún así fue más delicado el suelo cuando caí.

Te encuentras en ese punto donde detrás y frente son totalmente iguales.

Tus pies están tan atascados en el barro que la garganta arde de tanto gritar ayuda y no ser escuchado.

No entiendo el concepto de soltar para avanzar…

¿Como entender el concepto de soltar y avanzar si ya has soltado y no has avanzado? Fácil, cuando avanzas es por fuerza de voluntad, aún así tengas atado en manos el pasado completo.

Vivir en el presente sintiendo el pasado sería como; llevar las ruinas de los antepasados a un castillo original y colocar las ruinas en el centro de la mesa.

Yaretzy Elizalde ®

“Me Declaro en Filofobia” – Yaretzy Elizalde

El sol aún no tomaba posición en los horizontes, la oscuridad predominaba en el cielo. Las estrellas se ocultaban tras las grandes nubes grises que estaban a punto de soltar una lluvia feroz.

Recargué mi cuerpo en el ventanal, y solo veía las pequeñas gotas caer, y resbalarse sobre este, el árbol bailando de un lado a otro, como si el viento le dijera que era lo que tenía que hacer en esos minutos. El aire a mi alrededor se volvió denso, me costó articularlo.

La música de fondo.

La taza de café en mis manos.

Algunas hojas esparcidas sobre el suelo.

Ahí estaba yo, haciendo lo que prometí no hacer.

Evocarte.

Por un momento supuse que todo se encontraba estable. Qué tu estabas en la habitación redactando los poemas que me regalabas cada mañana, que el café estaba sobre la mesa enfriándose, y que yo me encontraba danzando sobre todas las habitaciones.

Que saldrías con el cabello desgarbado buscando mi presencia, y que podrías encontrarme incluso con los ojos cerrados. ¿Extraño no? Como podíamos sentir esa electricidad solo con tocarnos.

Siempre fue tan extraña la burbuja en la que nos encontrábamos. ¿Recuerdas?

No nos interesaba tomar el café frió. Realmente no nos interesaba que el mundo se viniera abajo, tu sola presencia no me hacía desear estabilidad en ningún otro lado.

Evoqué sin pensarlo la pequeña historia que dejó un alma enamorada, y un alma destrozada.

Él el alma enamorada, yo el alma destrozada.

Hasta que…

Todo comenzó a caer.

Fue como si el café frío comenzara a molestar, fue como si la música de fondo comenzara a quemar, y los poemas se transformaran en letras llenas de líquido amargo.

Los días y la vida se dedicaron a escribir una historia de amor inalcanzable para convertirla en una historia de amor indeseable.

Aquel día que decidimos tomar caminos diferentes, solo pudiste mirarme a los ojos, parecías arrepentido de aquello que habías echo. Yo… ni siquiera pude ver tus ojos, no quería hacerlo, mi fuerza era tan poca que la valentía se había escondido en algún rincón de mis entrañas.

Admiraste el lugar donde compartimos el cuerpo por ultima vez. Asentiste aceptando que había terminado y… te marchaste.

Transcurrieron minutos.

Seguía en la misma posición, no había movido ni un solo cabello.

La lluvia hizo de su presencia, y el despertador colocó esa música de fondo que siempre nos despertaba. El café seguramente ya estaba frío, sobre la mesa. Y los últimos poemas redactados se encontraban en el suelo, bajo las suelas de mis zapatos.

Fue en ese momento donde comprendí que lo grandioso puede ser convertido en polvo, y que el viento es tan salvaje como para llevarse solo las cenizas, pero no los recuerdos.

Que el sonido puede convertirse en silencio, y el amor en odio.

Yaretzy Elizalde ®

— Red – Not Alone

Filofobia : Miedo al amor, o enamorarse.

¿No les pasa? – Ana Yaretzy

Me han contado que los ojos son las puertas al alma… Supongo que se equivocan, no es solo aquello que dicen.
Al mundo le han contado como deben amar, que se han perdido buscando.
Cuentan tantos cuentos y vivimos tan pocas historias.

¿No les pasa?

¿Sentir sin siquiera pedirlo?

¿Que la historia solo comienza pero jamás termina?

Creo que lo que no tiene fin es donde verdaderamente nos encontramos felices.
Nos dedicamos a cuestionar los sentimientos cuando verdaderamente no tenemos palabras para expresarlos porque son tan intensos que nos superan tanto que asusta, pero solo te encuentras ahí, entre el vacío sin saber que traerá la caída.

Adoro el hecho de que sepa cual es mi vacío y que mi caída no será eso, si no, un impulso a mi vuelo.

Sentir mucho no te hará débil.

He llegado a la feliz conclusión que aquellos que sienten son los mas fuertes.

Aquellos que quieren libremente sin esperar nada a cambio…

Merecen el universo.

Tú lo mereces.

Ana Yaretzy ®

Con dedicación a quién hace especial cada minuto en mi vida.

“Me gustas así…”- Ana Yaretzy

Me gustas así, sin aparentar ser más de lo que en realidad eres. Aún cuando se que puedo ver más haya, sigo viendo lo que tengo frente a mí. Porque es mucho, es demasiado lo que veo. No puedo contenerme al ver como a veces miras a tu al rededor y no eres consciente de que te veo, simplemente para poder inspirar mi alma y seguir redactando mis letras a tí.

Me agrada que el destino por una vez en la vida, parezca amarme, y darme a tí como el mejor obsequio. Y no eres un objeto, eres muchísimo más que eso.

No te pienso como la aventura de verano, si no, más haya del invierno.

A veces buscas las palabras para descifrar lo que sientes, y es que simplemente no puedes. Porque ni siquiera sabes que es aquello que te deja el alma nerviosa, aquello que deja con ganas de conocer más, aunque parezca que lo has conocido todo.

Me gustas mucho, sobre todo cuando el viento golpea tu rostro.

Me agradas mucho, sobre todo cuando te ríes de mis malos chistes.

Me encantas mucho, sobre todo cuando sonríes.

Y es que es mucho. Y por más que sea, no será suficiente. Porque contigo siempre habrá más.

Ana Yaretzy ®

“Dile al río que deje de fluir”- Ana Yaretzy

Quisiera gritarte absolutamente todo, porque es lo más estúpido y mejor que me ha malditamente pasado. No podías hablarme como si tú fueras quien iba a bajar la luna para mí y después parecer que tú mismo serías quien me la quitaría para lanzarla lejos de mí.

No podías sonreírme como si yo fuera el motivo… para después dedicarme miradas de tremendo rencor.

Tal vez podías disimular, pero no era tu fuerte. Tu eras quien eras sin importar como. Así eras tú, así eres…

Entonces, si me he enamorado de un alma que no cambia, ¿Porque la mía parece querer cambiar para merecer la tuya?

Me he quedado ciega ante la realidad, y me he inventado la mía misma. Tan fantasiosa y extraña.

Obligandome a no sentir cuando simplemente la sensación fluía. Y simplemente, no podía decirle al río que dejara de fluir. No podía decirle que detuviera la rapidez con la que el agua se manejaba, que los pequeños granos de arena que se levantaban se quedaran justamente donde se encontraban, que las piedras que viajaban a una velocidad prudente en el, se quedaran estáticas. No, simplemente no podía detener la tormenta como si fuera la madre naturaleza.

Ana Yaretzy ®

“Solo el sentir” – Ana Yaretzy.

Me he dedicado tanto a contemplar las bellezas de mi alrededor, cuando mi simple belleza me sería suficiente de contemplar.

He limpiado las lágrimas de mi alrededor, y les he dado las mejores palabras, las correctas, mientras mis lágrimas las dejo caer, y yo junto a ellas.

Restauro las emociones en muchos, les restauro lo emocional en su vida, cuando en mí, las emociones piden una restauración a gritos.

Pero con el simple hecho de que la luz emana de mí, hacía tí, contemplo mi belleza, y las lágrimas se secan solas, y mis emociones revolotean por el hecho de verte crecer. De verte sonreírle a la vida de nuevo, de saber que una palabra mía te ha hecho ver el mundo de otra forma, verlo desde otra perspectiva.

Admiro el coraje de aquellos que han quedado con el corazón en manos, de rodillas en el suelo por dar y no recibir, y aún así, se han puesto de pie para seguir en guerra, para alzar ese gran escudo y protegerse de lo ruin. Y aún así, bajar ese escudo para seguir aceptando lo bueno que la vida tiene para ellos.

Admiro a aquellos que parecen tener el sol en su sonrisa y las estrellas en los ojos.

Admiro a aquellos que parecen tener miel en el corazón y hierro en la sangre.

Fortaleza y amor… es demasiado, es simplemente lo más perfecto, sin nada físico que lo determine.

Solo el sentir.

Ana Yaretzy ®