Estaba dolida

Y quise arrancarle a la vida el dolor que me había infringido. Y quise hacerla sufrir y yo no tuve reparo en abofetear al sabio con sus consejos mohínos, en insultar al sencillo que se creía escondido, en poner la zancadilla al religioso enquistado y al hipócrita asqueroso que miraba de soslayo golpeándose el pecho,…