“Carta Souvenir“ — Yaretzy Elizalde

Tengo la extraña sensación de que cuando redacte la última carta para tí será el fin de mis mejores tiempos. Las letras revolotean de un lado a otro por la habitación, acomodándose de manera correcta, donde siempre debieron estar.

Me pregunté muchas veces si nos dedicamos a escribir con metáforas el amor que no podemos mostrar.

¿Es esta una realidad para entregar el alma o es que solo nos dejamos llevar?

Es tan impresionante ver como las piezas que encajaban perfectamente al final desgastan su margen, perdiendo completamente toda forma que se ajustaba a la medida.

Quise ser el barco que te llevaría a salvo de la tempestad esa que llevabas dentro, de la que tantas veces fuí partícipe. Era la tormenta más bella que había presenciado. Hasta el momento no he visto mejores lluvias caer sobre mí.

Indescriptiblemente fue como adherirse a las células que llevaba en el alma. ¿Acaso esas eran las mariposas de las que habló mamá?
Porque no he visto a ninguna pasearse por el jardín desde entonces.

Yaretzy Elizalde.

“Si el árbol fuese mi vida”. — Yaretzy Elizalde

Escalamos ese árbol tantas veces, puedo decir que cuesta demasiado sostenerse de las ramas cuando el peso en los hombros no ha cesado, como si la gravedad se hubiese agudizado de una forma violenta contra tu espalda.

El acto más arrebatado contigo mismo; llevar en tus hombros las rocas que son de un suelo pasado.


Las manos arden por aferrarse a las ramas gruesas, los pies no tocan el suelo porque estás demasiado arriba como para poder estar tocando tierra.
Quieres conseguir llegar un poco más arriba de lo esperado y por fin soltar el aire, descansar tus manos, y con ello tomarte un minuto de calma, observar cómo el atardecer se hace cada vez más naranja, ves los pequeños destellos rojizos sobresalir por detrás del sol, sientes ese aire fresco golpear tu rostro de una manera muy suave, tanto que cierras tus ojos para disfrutar la sensación, las hojas se mueven dando ese son, y sabes por una vez en toda tu historia que la vida es un instante, que no hay historia más larga que aquella que detuvo el tiempo unos segundos para disfrutarse.

Pero, ¿Cómo bajar de donde aun no me encuentro?

El golpe de realidad es saber que las caídas duelen bastante, te desgarran el alma, pero somos un conjunto de caídas sin límite dispuestos a seguir cayendo mientras nos sea permitido.

—Yaretzy Elizalde

“Trazos Blancos” – Yaretzy Elizalde

Te he dejado mi hoja en blanco para que en ella escribas versos descompuestos.

Como aquel donde dijiste que la curva de mis labios era tu caída perfecta.
No sin que antes dejaras tu huella marcada al final de la página.
Ridículamente la monotonía no atrajo consigo soledad, solo montones de rocas a gran velocidad arrastrándose hacia ambos con asombrosa destresa. Era tarde para cambiar de lugar.

Había caído.

Intente colocar los colores brillantes en el cuadro que trazamos ambos.
Mis manos estaban sucias, tremendamente marcadas, eran una revolución de colores por la pintura espesa.

Tomaba algunos pinceles con la esperanza de que trazaran igual que tus manos. Ninguno consiguió aquella magia que de ti procedía.
Fue como si la pintura solo fuera eso; un color.

Pero tus manos eran totalmente diferente; contenían una magia especial lista para explotar en algún segundo.
Veía por horas como marcabas cada línea…
Intentaba encontrar la forma de lo que trazabas antes de que terminaras aquello…

Coloqué muchas veces mis manos empapadas en color en el lienzo, solo porque lo pediste.
Intenté entender algunas veces que era lo que realmente te llevaba a la inspiración de pintarme, nunca lo comprendí.

Inefablemente estaba perdida en las manos de un pintor romántico.

Solo sé que una cosa comprendí despues de todo; además de darle color al lienzo, me diste color a mí.

Yaretzy Elizalde®

S.3 Romántica Empedernida -Yaretzy Elizalde

SECRETO III

Todos tenemos dentro ese grito que callamos por miedo o por la falta de valor. Porque sabes que al soltarlo las cosas cambiarán.

Intentas aferrarte a la poca voz que te queda para no desfallecer y caer rodando entre tus penas. Me he sentado frente a tí tantas noches intentando encontrar tu voz. No lucharé por algo que escondes detrás de tu espalda cuando yo coloqué mi mundo entero frente a tí.

Me dejé caer como las hojas de los árboles en otoño, y aún así fue más delicado el suelo cuando caí.

Te encuentras en ese punto donde detrás y frente son totalmente iguales.

Tus pies están tan atascados en el barro que la garganta arde de tanto gritar ayuda y no ser escuchado.

No entiendo el concepto de soltar para avanzar…

¿Como entender el concepto de soltar y avanzar si ya has soltado y no has avanzado? Fácil, cuando avanzas es por fuerza de voluntad, aún así tengas atado en manos el pasado completo.

Vivir en el presente sintiendo el pasado sería como; llevar las ruinas de los antepasados a un castillo original y colocar las ruinas en el centro de la mesa.

Yaretzy Elizalde ®

S.1 Romántica Empedernida -Yaretzy Elizalde

SECRETO I

Seguramente hoy la pensaste de nuevo, seguramente mañana lo harás nuevamente. ¿Quién te culpa por tener un corazón meloso y amar sin pensar?

Estás haciendo lo que un valiente piensa dos veces; amar.

Entregarte por completo a un sentimiento sin pensarlo. Solo fluyendo como si la vida se te fuera en ello. Dejando caer en lluvia todo el temple contenido en el pecho sobre la tinta y el papel para dirigir solo dos palabras hacia su puerta. Y es que no necesita más, solo la verdad.

Te has cansado de creer que siempre será real, y cuando verdaderamente lo es, no hay marcha atrás.

Solo estás ahí, con los sentimientos a flor de piel aguardando el momento perfecto para decir lo que cambiara el rumbo de tu vida.
Como si un genio chasquiara sus dedos concediendo el destello a la humanidad de dos almas amándoce perdidamente bajo la luz de esa estrella fugaz que acaba de perderse por el horizonte.

Yaretzy Elizalde ®

S.2 Romántica Empedernida – Yaretzy Elizalde

SECRETO II

Esto parece la obra de teatro que hará debut en Broadway. Como si al final en lugar de esperar uno de otro, esperamos los aplausos estruendosos sonar por el teatro.

Ven y escribe el guión para mí, porque he buscado en el diccionario la palabra correcta para mencionar y no la encuentro.

Esto además de estar escrito en un guión parece ser una obra llena de improvisación. Porque aunque las líneas estén escritas somos tan iguales y diferentes como para hacer lo que se nos venga en gana.

Las personas se han puesto de pie al ver nuestro debut. Si tan solo supieran que cuando el telón se cierra hay más espectáculo que cuando estamos en escena.

He dado las gracias al público por primera vez mientras nos lanzan rosas. Aún intento encontrar el sentido de recibir felicitaciones cuando se están perdiendo de la verdadera obra.

Yaretzy Elizalde ®

“Odio el echo de …” – Ana Yaretzy

¿Cuántas veces te lo he dicho?

«La destrucción viene conmigo»

Esperas que realmente cambie. No hay nada que cambiar. A veces decidimos desde un punto todo lo que haremos en algún futuro. Yo lo he decidido. No hay futuro.

Te he lastimado… ¿Qué clase de persona soy ahora?

Me he dedicado a destruir a la única alma que me ha levantado cuando mi peso va en mi contra.

Pedí que me dieras amor, y mientras yo solo recibía tu solo esperabas. Siempre esperaste.

Me odio por eso.

Odio el echo de no poder darte lo que mereces.

Odio el echo de no poder pasar la yema de mis dedos por tu delicada piel por culpa del abismo tan grande que nos separa.

Tú eres un conjunto de cosas que toda mi costumbre no me permite tener.

Unas veces brisa fresca, mientras que otras solo eras fuego. Explotabas consumiendo tu alrededor.

¿Hasta donde llegué? Picé tanto el acelerador que me estrellé con la pared en tu pecho que dividía el dolor del amor.

Haciendo que ambas se fundieran, y hoy, he creado un monstruo… Que está listo para estrellarse con las paredes de alguien más.

He entendido ahora, que todos somos ese auto que acelera para estrellarse en la pared de alguien. Causando estruendos, y demasiado dolor. Dejando tantos escombros a la vista. Dejando solo dolor ahí. Nadie es tan bueno como para frenar a tiempo.

En algún momento simplemente aceleras, y dejas que las cosas pasen.

Demasiadas veces te sorprenderá más lo que suceda, que lo que has echo.

Ana Yaretzy ®