“Carta Constelación” – Yaretzy Elizalde

Desear tanto que los borrones en las hojas no sean más que solo sentimientos mal explicados, que has utilizado tantas hojas como te sea posible y en ninguna fluye tu intensidad.

Sabes que al caer la noche la tinta se hace tu mejor compañera.

Te encuentras a ti mismo en un inexplicable sentir, que no interesa cuantas manchas en la pared se hagan con la pintura derramada, al final será un lindo desastre que le dará un poco de color a tu vida.

Deseas encontrarte a ti mismo en plena soledad y que las respiraciones que generes solo te traigan la calma después de mucha tempestad.

Te niegas a observar la luna por la mera nostalgia que esta te genera, y ni siquiera quieres contar las estrellas porque cada una te trae un recuerdo que te abre un poco el pecho y te deja expuesto.

¿Eres aun lo que eras antes de observar las estrellas?

A medida que el tiempo pasa los borrones en las hojas disminuyen, y has entendido que antes de marcar con una buena tinta, es preferible usar el lápiz.

¿Te has perdido a ti mismo en el juego de encontrarte dentro de alguien más? Dedicate a ver la luna esta noche, sabrás que te has tenido todo este tiempo, y que tu gran hazaña de existir es por el simple hecho de vivir.

¿Cuánto es suficiente si se trata de sentir? Los límites los impone el cielo, y tal parece que fin no tiene.

Deja escapar tus cometas, esos que tanto revuelo hacen dentro de tí, solo complace un poco el cielo brindando esa luz interior tan tuya, y no te detengas hasta convertir el cielo en tu propia constelación.

Yaretzy Elizalde.

“Carta Souvenir“ — Yaretzy Elizalde

Tengo la extraña sensación de que cuando redacte la última carta para tí será el fin de mis mejores tiempos. Las letras revolotean de un lado a otro por la habitación, acomodándose de manera correcta, donde siempre debieron estar.

Me pregunté muchas veces si nos dedicamos a escribir con metáforas el amor que no podemos mostrar.

¿Es esta una realidad para entregar el alma o es que solo nos dejamos llevar?

Es tan impresionante ver como las piezas que encajaban perfectamente al final desgastan su margen, perdiendo completamente toda forma que se ajustaba a la medida.

Quise ser el barco que te llevaría a salvo de la tempestad esa que llevabas dentro, de la que tantas veces fuí partícipe. Era la tormenta más bella que había presenciado. Hasta el momento no he visto mejores lluvias caer sobre mí.

Indescriptiblemente fue como adherirse a las células que llevaba en el alma. ¿Acaso esas eran las mariposas de las que habló mamá?
Porque no he visto a ninguna pasearse por el jardín desde entonces.

Yaretzy Elizalde.

“Desconocida”. — Yaretzy Elizalde

No logro encontrarte, te dispersas en la neblina de la noche, me cuesta mucho distinguirte con esta visión tan borrosa, mis ojos no pueden ver dentro de este campo nebuloso donde ahora estás perdida.

Extiendo mis brazos hacia ti, intento sostenerte pero tu pequeña mano se escurre como el líquido entre mis dedos, es tan difícil sostener aquello que está perdido.

Creía conocerte. Creía saber el porque tu llanto de las noches, el porqué de tu silencio cuando dije que te amaba.

Te has vuelto la sombra de lo que antes eras, busco pequeñas pizcas de ti en el suelo pero este solo está inundado en tus lágrimas.

Se te extinguieron las emociones vehementes como si el invierno las hubiese visitado para ya no marcharse.

Las vueltas que doy para encontrarte me han dejado con el corazón enfermo de vértigo.

Niña bonita… ¿Qué te ha pasado? Parece que las lágrimas te han lavado el rostro.

Logro verte tan pequeña en ese caparazón de metal, donde solo habitan los sueños de tu cabeza.

Al final comprendo que es tarde, te convertiste en una desconocida para mi.

—Yaretzy Elizalde

“De un Poeta” — Yaretzy Elizalde


Te asemejaba mucho con la brisa fresca,
tan parecida a los pequeños rayos de luz que se cuelan por la ventana al amanecer,
exterminando todo tipo de oscuridad en mi habitación.


Te encontraba en los respiros libres que parecían darme un poco mas de vida.


Durante la noche te pedía que observaras las estrellas, esas que tanto me recuerdan a ti. Siempre quise decirte que eras como una, más no puedes tener comparación con ellas; ni siquiera las estrellas tienen el brillo que tú portas en el alma.


Te habías convertido en el café de las mañanas que tanto disfrutaba, y era inevitable no encontrarte en cada estúpida canción.


Podía sentirte mientras mi cuerpo se fundía en las olas de la playa, y en cada atardecer perdía la noción del tiempo por pensarte. Culpable.


Las luces de la ciudad aun puedo recordarlas, hacían un contraste gallardo con tu piel.



Perdido, me declaraba perdido, ¿Cómo no estarlo? valía la pena perder la razón por alguien que no encontraría ni siquiera en la vida siguiente.

Yaretzy Elizalde


“Carta con Color a Desastre”. – Yaretzy Elizalde


Me dispuse a quemar la ropa vieja, aquella que tantas veces retiraste de mi cuerpo, esas prendas que cubrían las pocas penas que me mantenían de pie.
Le quise poner un poco de color a las paredes de la habitación, todas se encontraban sucias. Era el momento de un cambio, y lo sabía.


Tu presencia seguía tan presente como si un perfume se hubiese derramado por todo el suelo y la alfombra se hubiese empapado de él, desprendiendo su aroma y escabulléndose dentro de mi perfumando cada jodida célula.


Estuviste tanto tiempo inmerso en mi existencia, que al marcharte me he quedado sin el poder de poder existir, ¿Cómo se es posible vivir sin el alma? Este agujero en el pecho fue hecho para quemar tus recuerdos.


Podría haber dicho que recoger mis lágrimas derramadas en el charco me traería consuelo, pero no hay nada que consuele la pérdida de tu otra mitad.


Quedar vacío me parecía una estupidez, hasta que te perdiste en mis sueños y no logré recuperarte.


Fue la estupidez mas dolorosa que aún sigo recordando con una sonrisa.

—Yaretzy Elizalde.

“Envejecí con la Puerta Cerrada” – Yaretzy Elizalde

Solía preguntarme porque las personas no eran felices,

después de envejecer supe que cada tropiezo puede amargar un rincón del alma,

y que una vez que la vida te golpea no hay vuelta atrás, simplemente endureces el corazón mientras comprendes que amar es complicado.

Cierras la puerta a cada luz que desea entrar a ti, pero no dudas en abrirla para ver como la noche se vuelve más oscura.

Las personas son tan capaces de sanar los corazones que se han olvidado de sanar los suyos.

Cuestionan el comportamiento de los demás a su alrededor, pero aún no reconocen como reaccionan al amor. Tan fríos y débiles.

Tienen miedo de enfrentar lo que no está para ser enfrentado, y aún así cierran la puerta por temor a terminar con el corazón roto.

¿Qué tanta agua salada en las mejillas no es suficiente? Solo por una vez no cierres la puerta, y deja que todo aquello brillante pase, y sin temor alguno demuestra que eres capaz de no amargar más rincones de tu vida.

–Ana Saavedra

“ Colisión Estelar ” – Yaretzy Elizalde

No te voy a permitir amarme con la misma intensidad, tendría miedo que alguien me amase con su vida entera.

Por más que camines sobre la montaña, habrá más rocas en el camino, deberías bajar la velocidad de tus pasos, y observar más a tu alrededor. Te encantaría ver qué parece un camino hacia el horror.

Si te ha gustado la aventura, prosigue, solo recuerda que al llegar a la cima no habrá dulces y flores, solo lluvias torrenciales.

Entre el caos soy.

Puedo amarte, a mi manera, tan extraña y complicada, pero no sabrás si estoy o me tienes que encontrar.

No pidas que cambie, tal vez no pueda hacerlo. 

Más allá de un bonito corazón, están oscuros sentimientos. No te decepciones si cada uno de ellos sale flotando en una noche de melancolía.

Puedo ser cálida si así lo pides, pero mis tormentas no se pueden contener.

Te dedicaré mi sonrisa más veraz si te acercas, pero…  ¿Cómo podría? si aún teniendo tu presencia frente a mi estás del otro extremo de la habitación. Estoy lejos de pasar la yema de mis dedos por tu rostro.

Fuiste de trastocar mi perspectiva junto con sus expectativas, hoy no quiero amor a medias. Quiero la intensidad de una colisión estelar.

Podría caer en una mirada, pero me he tomado tan fuerte de las cuerdas, que no soltaría mi libertad para amarte. La historia se ha vuelto confusa, que ni siquiera las respuestas parecen acertar.

Era como ver oro y saber que no habría valor alguno.

No deberías amarme con la misma intensidad, tú eres el sol, y amarme significa volverte la tormenta completa.

Yaretzy Elizalde ®

“Lettre #4” — Yaretzy Elizalde


No olvides, sigo aquí. Presente y firme.

Tan solo recuerda que después de estar seguiré estando,

porque soy de esas almas que, a pesar de quitar el pie del camino, dejan huella.

Podrás llorar a mi recuerdo, pero sabrás que en cada estrella caída se encontrará un abrazo, en cada amanecer una sonrisa. Por el atardecer una lágrima, y durante la noche los recuerdos.

Tan solo recuérdeme como aquello que hacía de tu día malo uno bueno.

Recuérdeme con la mirada en alto y los brazos abiertos.

Si no puedes ver mis ojos tan solo imagina.

Si no puedes tocar mi mano intenta sentirla.

Recuerda la sensación.

Sabrás que mis huellas han dejado en ti mas cambios de los que has pensado.

Con seguridad sé, que me guardarás en uno de esos cajones especiales que habitan en tu alma.

No me moveré de esta realidad con un caos en la consciencia, ya que sé, estaré en uno de los corazones mas bellos del universo.

La tinta derramada ha manchado mi camisa, pero tus lagrimas se han encargado de limpiarla.

Aún llorando por desastres haces de mi una octava maravilla. Siempre lo recordaré.

No se olvida a quien trastoca tu mundo, a quién lo modifica sin obtener beneficios.

Eso te hace especial… ¿Lo sabías? 

Espero siempre lo recuerdes, que aún sin mi, brillarás mas que el centenar de luciérnagas navegantes del bosque. 

–Ana Saavedra, SavellDrame. ®