“Carta Constelación” – Yaretzy Elizalde

Desear tanto que los borrones en las hojas no sean más que solo sentimientos mal explicados, que has utilizado tantas hojas como te sea posible y en ninguna fluye tu intensidad.

Sabes que al caer la noche la tinta se hace tu mejor compañera.

Te encuentras a ti mismo en un inexplicable sentir, que no interesa cuantas manchas en la pared se hagan con la pintura derramada, al final será un lindo desastre que le dará un poco de color a tu vida.

Deseas encontrarte a ti mismo en plena soledad y que las respiraciones que generes solo te traigan la calma después de mucha tempestad.

Te niegas a observar la luna por la mera nostalgia que esta te genera, y ni siquiera quieres contar las estrellas porque cada una te trae un recuerdo que te abre un poco el pecho y te deja expuesto.

¿Eres aun lo que eras antes de observar las estrellas?

A medida que el tiempo pasa los borrones en las hojas disminuyen, y has entendido que antes de marcar con una buena tinta, es preferible usar el lápiz.

¿Te has perdido a ti mismo en el juego de encontrarte dentro de alguien más? Dedicate a ver la luna esta noche, sabrás que te has tenido todo este tiempo, y que tu gran hazaña de existir es por el simple hecho de vivir.

¿Cuánto es suficiente si se trata de sentir? Los límites los impone el cielo, y tal parece que fin no tiene.

Deja escapar tus cometas, esos que tanto revuelo hacen dentro de tí, solo complace un poco el cielo brindando esa luz interior tan tuya, y no te detengas hasta convertir el cielo en tu propia constelación.

Yaretzy Elizalde.

“Si el árbol fuese mi vida”. — Yaretzy Elizalde

Escalamos ese árbol tantas veces, puedo decir que cuesta demasiado sostenerse de las ramas cuando el peso en los hombros no ha cesado, como si la gravedad se hubiese agudizado de una forma violenta contra tu espalda.

El acto más arrebatado contigo mismo; llevar en tus hombros las rocas que son de un suelo pasado.


Las manos arden por aferrarse a las ramas gruesas, los pies no tocan el suelo porque estás demasiado arriba como para poder estar tocando tierra.
Quieres conseguir llegar un poco más arriba de lo esperado y por fin soltar el aire, descansar tus manos, y con ello tomarte un minuto de calma, observar cómo el atardecer se hace cada vez más naranja, ves los pequeños destellos rojizos sobresalir por detrás del sol, sientes ese aire fresco golpear tu rostro de una manera muy suave, tanto que cierras tus ojos para disfrutar la sensación, las hojas se mueven dando ese son, y sabes por una vez en toda tu historia que la vida es un instante, que no hay historia más larga que aquella que detuvo el tiempo unos segundos para disfrutarse.

Pero, ¿Cómo bajar de donde aun no me encuentro?

El golpe de realidad es saber que las caídas duelen bastante, te desgarran el alma, pero somos un conjunto de caídas sin límite dispuestos a seguir cayendo mientras nos sea permitido.

—Yaretzy Elizalde

LA AMISTAD ENTRE NOSOTROS

No esperes que te cuenten el final, lee…
Cuando llueva lee, lee esa agua que deslizándose por el paraguas te hace escuchar el sonido de las letras de ese bonito poema.
La brevedad de leer un rayo de sol y que su brillo te diga lo cálido de la palabra escrita.
Lee, lee la nota musical del tema que enamoró tus sentidos, haciendo que el sentido de amar resuelva los sentimientos dañados.
Amigas, letras escritas, frases entendibles que enmudecen las voces de quien las lee.
Argumentar historias, contarnos cuentos que nos calmen y que callen la irá de los que leen.
Por nosotros, por ellas, leamos, descifremos enigmas, descubramos amores, que fortalezcan la amistad que entre lectores nace.

Adelina GN