“De un Poeta” — Yaretzy Elizalde


Te asemejaba mucho con la brisa fresca,
tan parecida a los pequeños rayos de luz que se cuelan por la ventana al amanecer,
exterminando todo tipo de oscuridad en mi habitación.


Te encontraba en los respiros libres que parecían darme un poco mas de vida.


Durante la noche te pedía que observaras las estrellas, esas que tanto me recuerdan a ti. Siempre quise decirte que eras como una, más no puedes tener comparación con ellas; ni siquiera las estrellas tienen el brillo que tú portas en el alma.


Te habías convertido en el café de las mañanas que tanto disfrutaba, y era inevitable no encontrarte en cada estúpida canción.


Podía sentirte mientras mi cuerpo se fundía en las olas de la playa, y en cada atardecer perdía la noción del tiempo por pensarte. Culpable.


Las luces de la ciudad aun puedo recordarlas, hacían un contraste gallardo con tu piel.



Perdido, me declaraba perdido, ¿Cómo no estarlo? valía la pena perder la razón por alguien que no encontraría ni siquiera en la vida siguiente.

Yaretzy Elizalde


“Carta con Color a Desastre”. – Yaretzy Elizalde


Me dispuse a quemar la ropa vieja, aquella que tantas veces retiraste de mi cuerpo, esas prendas que cubrían las pocas penas que me mantenían de pie.
Le quise poner un poco de color a las paredes de la habitación, todas se encontraban sucias. Era el momento de un cambio, y lo sabía.


Tu presencia seguía tan presente como si un perfume se hubiese derramado por todo el suelo y la alfombra se hubiese empapado de él, desprendiendo su aroma y escabulléndose dentro de mi perfumando cada jodida célula.


Estuviste tanto tiempo inmerso en mi existencia, que al marcharte me he quedado sin el poder de poder existir, ¿Cómo se es posible vivir sin el alma? Este agujero en el pecho fue hecho para quemar tus recuerdos.


Podría haber dicho que recoger mis lágrimas derramadas en el charco me traería consuelo, pero no hay nada que consuele la pérdida de tu otra mitad.


Quedar vacío me parecía una estupidez, hasta que te perdiste en mis sueños y no logré recuperarte.


Fue la estupidez mas dolorosa que aún sigo recordando con una sonrisa.

—Yaretzy Elizalde.

“Envejecí con la Puerta Cerrada” – Yaretzy Elizalde

Solía preguntarme porque las personas no eran felices,

después de envejecer supe que cada tropiezo puede amargar un rincón del alma,

y que una vez que la vida te golpea no hay vuelta atrás, simplemente endureces el corazón mientras comprendes que amar es complicado.

Cierras la puerta a cada luz que desea entrar a ti, pero no dudas en abrirla para ver como la noche se vuelve más oscura.

Las personas son tan capaces de sanar los corazones que se han olvidado de sanar los suyos.

Cuestionan el comportamiento de los demás a su alrededor, pero aún no reconocen como reaccionan al amor. Tan fríos y débiles.

Tienen miedo de enfrentar lo que no está para ser enfrentado, y aún así cierran la puerta por temor a terminar con el corazón roto.

¿Qué tanta agua salada en las mejillas no es suficiente? Solo por una vez no cierres la puerta, y deja que todo aquello brillante pase, y sin temor alguno demuestra que eres capaz de no amargar más rincones de tu vida.

–Ana Saavedra

“ Colisión Estelar ” – Yaretzy Elizalde

No te voy a permitir amarme con la misma intensidad, tendría miedo que alguien me amase con su vida entera.

Por más que camines sobre la montaña, habrá más rocas en el camino, deberías bajar la velocidad de tus pasos, y observar más a tu alrededor. Te encantaría ver qué parece un camino hacia el horror.

Si te ha gustado la aventura, prosigue, solo recuerda que al llegar a la cima no habrá dulces y flores, solo lluvias torrenciales.

Entre el caos soy.

Puedo amarte, a mi manera, tan extraña y complicada, pero no sabrás si estoy o me tienes que encontrar.

No pidas que cambie, tal vez no pueda hacerlo. 

Más allá de un bonito corazón, están oscuros sentimientos. No te decepciones si cada uno de ellos sale flotando en una noche de melancolía.

Puedo ser cálida si así lo pides, pero mis tormentas no se pueden contener.

Te dedicaré mi sonrisa más veraz si te acercas, pero…  ¿Cómo podría? si aún teniendo tu presencia frente a mi estás del otro extremo de la habitación. Estoy lejos de pasar la yema de mis dedos por tu rostro.

Fuiste de trastocar mi perspectiva junto con sus expectativas, hoy no quiero amor a medias. Quiero la intensidad de una colisión estelar.

Podría caer en una mirada, pero me he tomado tan fuerte de las cuerdas, que no soltaría mi libertad para amarte. La historia se ha vuelto confusa, que ni siquiera las respuestas parecen acertar.

Era como ver oro y saber que no habría valor alguno.

No deberías amarme con la misma intensidad, tú eres el sol, y amarme significa volverte la tormenta completa.

Yaretzy Elizalde ®

“Lettre #4” — Yaretzy Elizalde


No olvides, sigo aquí. Presente y firme.

Tan solo recuerda que después de estar seguiré estando,

porque soy de esas almas que, a pesar de quitar el pie del camino, dejan huella.

Podrás llorar a mi recuerdo, pero sabrás que en cada estrella caída se encontrará un abrazo, en cada amanecer una sonrisa. Por el atardecer una lágrima, y durante la noche los recuerdos.

Tan solo recuérdeme como aquello que hacía de tu día malo uno bueno.

Recuérdeme con la mirada en alto y los brazos abiertos.

Si no puedes ver mis ojos tan solo imagina.

Si no puedes tocar mi mano intenta sentirla.

Recuerda la sensación.

Sabrás que mis huellas han dejado en ti mas cambios de los que has pensado.

Con seguridad sé, que me guardarás en uno de esos cajones especiales que habitan en tu alma.

No me moveré de esta realidad con un caos en la consciencia, ya que sé, estaré en uno de los corazones mas bellos del universo.

La tinta derramada ha manchado mi camisa, pero tus lagrimas se han encargado de limpiarla.

Aún llorando por desastres haces de mi una octava maravilla. Siempre lo recordaré.

No se olvida a quien trastoca tu mundo, a quién lo modifica sin obtener beneficios.

Eso te hace especial… ¿Lo sabías? 

Espero siempre lo recuerdes, que aún sin mi, brillarás mas que el centenar de luciérnagas navegantes del bosque. 

–Ana Saavedra, SavellDrame. ®

“Para Apolíneo” – Yaretzy Elizalde

Voy a extender mi capacidad de amarte hasta donde el universo me diga “Aquí para, no hay más espacio”.

Sé que soy tan capaz de alcanzar el brillo de la luna con mis propias manos, más sin embargo sería un total vacío si no vas a mi lado.

¿Qué hazaña cumplo en soledad cuando sé que hay un alma dispuesta a amarme después de caer en tantas guerras?

Volvimos del amor una dependencia, unas palabras agraciadas y es como si nos colocaran el mundo en las palmas de las manos imaginariamente.

¿En qué momento el concepto de entregar emociones fue tan fácil?

¿Cuándo dar belleza a las palabras fue dar desastre a los hechos?

¿Por qué el alma me llora si podría poner mi mundo de fiesta?

Tantas cosas en el universo son capaces de no valer la pena, mientras que tantas personas en el universo son capaces valer la pena.

Convertimos nuestros ojos en lo que debe requebrar primero.

¿Qué pasaría si solo fuera el tacto lo imprescindible?

Escuchar tantas voces decir que crearían maravillas para hacerme el alma feliz, no era necesario. Lo imprescindible siempre fue ver los hechos.

“Armadura” – Yaretzy Elizalde

No sé porque la habitación hoy se encontró oscura, ni siquiera los rayos del sol se dignaron a pasar dentro, era como si al tocar los cristales de la ventana salieran disparados en sentidos contrarios.

¿Por qué me han dejado en penumbras?

¿Acaso no ven que soy yo quien no puede ver?

¿Acaso no ven que me he lastimado intentado buscar el interruptor para encender la luz?

Puedo tocar todo aquí, pero es como si tuviera una venda atada a los ojos con magnifica fuerza misteriosa.

Me quedo sin aire aún cuando mis pulmones son más grandes que el Everest.

He intentado ordenar las teclas del ordenador, me he levantado esta mañana y ninguna estaba en su lugar.

No sé en que punto terminaré de recitar esta carta a la soledad.

He sospechado que detrás del dolor se encuentran grandes triunfos. Nadie me lo ha asegurado, pero después de tanto caer al mar sin un salvavidas, he aprendido a nadar.

Tomamos todo aquello que nos sea posible obtener de la vida; el aire, los recuerdos, las sonrisas, el amor.

Intentamos descifrar que es lo que sucede una vez que le has dado la vuelta al mundo sin haber dado un paso. Buscamos las señales de humo debajo del agua, y queremos respirar en un lugar donde ni siquiera abunda el oxígeno.

¿Qué aún no entendemos los humanos que si buscamos agua un lago sería lo perfecto?
Pero somos humanos… Buscando agua terminaríamos recolectando lágrimas.

Estamos hechos de cristales diminutos que se encuentran encajados unos a otros, pero, ¿quién dice que una armadura de hierro no salva temporalmente?

Expón el alma, y esta te será querida.

Yaretzy Elizalde ®

«Carta especial a mí desastre romántico personal» – Yaretzy Elizalde

Destinatario : SIN INFORMACIÓN.
Remitente : SIN INFORMACIÓN.

He prolongado lo sigues para tí;

Estoy creyendo que no hay nada más después, he contaminado mi corazón con malas decisiones.
Ahogarme con la polución es el destino que me espera unos pasos adelante.

No has llegado a cambiar algo, solo a perjudicarlo todo.

No estás purificando el corazón en mi pecho como mencionaste, solo has dedicado tus manos a estrujarlo más de la cuenta como si eso detuviera tu ansiedad.

Me has cambiado tantas veces el proceso de sanar, que se convirtió en tu experimento personal.

Por una vez evitaré el desastre, y alejarme antes de que
el fuego de la explosión me dañe. Esta vez es diferente, ya que, era yo quien se quedaba soplando a las llamas de dicha cosa.

Fuimos más que el encuentro de dos extremos del hilo rojo.

Nos dedicamos a enredar el hilo, a dañarlo, y jamás cedió a romperse, porque más haya de un hilo colorido estaba el sentir profundo de un alma en soledad, aferrada a que la vida tenía más que dar.

Sin enviar.

Yaretzy Elizalde ®