Extraño confinamiento * Susana Argueta

Imagino detrás de las montañas el rumor del mar

Una sinuosa vereda angosta

Y los ocres matorrales

Puedo oler la brisas de caracolas, peces y barcas

Sentir las oleadas de agua brava

Y la blanca espuma en mi boca

Granos de arena jugando

Después de empapar mis lacios cabellos

Puedo acariciar el horizonte con la mirada

Mientras un pequeño barco

Se tiende lejano.

Puedo imaginarme sentada

Siendo agua y tiempo a la vez

Gota infinita y salobre de milenarios prodigios

Testigo humilde del amanecer cotidiano

Y de la excelsa muerte

Puedo ser más que sombra

Romper mi propio círculo

Y salir de mí

Desde este extraño confinamiento

Desacato a mi gravedad * Susana Argueta

Dejo que el mundo ande

y me hundo en el silencio líquido de mi esencia,

delineando

cada uno

de los trazos negros

de mi origen lejano.

Cada letra me parece igual a la anterior;

debo romper los espacios.

Flotar es un oficio de sombra y luz,

un desacato a la gravedad de mi sino.

No vuelo,

levito,

me soy translúcida

y miro a través de mis manos.

Soy más que aire,

transpiro eternidad.

Paraíso virtual * Susana Argueta

De plástico la ciudad,

de hierros escandalosos y retorcidos,

de cielos grises y días empobrecidos.

Gente sin ojos

que anda y no va.

Niños sin madres,

padres sin brazos,

besos empolvados entre la suciedad.

Almas sin dioses,

adorando al vacío

de una triste caja de cristal.

Nos ha vencido nuestro propio raciocinio,

divagando entre el ser y el estar.

Ya nos perdimos,

no somos,

ni estamos,

sólo un paraíso virtual.

Eterna cuenta de cuarenta * Susana Argueta

La noche huele a lluvia. Un grillo canta. Desde mi ventana abierta, un rayo lunar se desliza. Todo está en paz.

El grillo ha callado. Escucha a la muerte bailar. No le creas. Sigue cantando.

Afuera, la densa muerte danza. La miro a los ojos, así de cerca está.

Deja que la noche cante, el día ha llorado.

Ya no duermo, es inútil. La conciencia vibra y escucha. Todo es un grito. Inmóvil, la piel me duele, quiere volar. El cielo está clausurado. Este mundo se achica y crece, no logro asirlo, se me escapa, pero no se mueve.

Es ya de día. El sueño no ha llegado. El aire mueve las partículas de polvo mientras un sol mortecino dibuja su sombra. Dan volteretas, pueden escapar, pero yo no. Si muero, el polvo de mis huesos podrá volar, pero yo no.

Creamos * Susana Argueta

Imagino que somos puntos en un lienzo vacío y obscuro, tú yo flotando, lejanos uno del otro, distraídos en la conciencia de nuestro propio existir. En esa condición sin límites, se dibuja una línea en el horizonte y una chispa se enciende, luz ingenua y difusa: colisionamos, se inflama la Creación.

Camino a mí * Susana Argueta

Me quité el vestido

Y el tiempo

Quedé desnuda ante tus ojos

Viento frío de la mañana

Miraste mis indolencias

Resbalando rojas

Y azules

Y negras

Me quité las ganas

Hui de mí

Y de ti

Y de todos

Me quité el sexo

Y miré mi cuerpo ajado

Triste

Doliente y mudo

Me quité los pies que duelen

Los callos y los hongos

Arraigados con los pasos,

Sinsentido

Me quité la palabra y la voz

Abandoné la poesía

La dejé junto al camino de girasoles

Perdida, encontrada y germinada

Quité los lienzos de mis tristezas

Y pinté el cielo de noche, luego de día

Con lluvia

Y con sol

Hice amasijo de tendones

Y dolió

Se apretujaron

Crujieron

Se desmoronaron

Cedieron

Me quede sin nada

Dormida

En el camino a mí misma.