Amar-te

Y no podría.

No podría expresarte todo lo que yo ahora siento,

porque no existen palabras

que se guarden en el cielo.

Las escribo en las nubes,

se las susurro al viento,

y la lluvia las derrama

y me inundan, y me empapan,

y se pierden en la arena que sin piedad se las traga.

Y no podría, no.

No podría recitarte al oído un te quiero,

un te amo vida mía,

un por tu amor yo me muero,

porque no existen palabras para un amor sincero.

No existe un te lo digo,

existe un ser, un lo siento,

una mano que acaricia,

unos labios que te empapan de la dulzura del beso.

Existe la piel que siente

y el candor de lo sincero,

y  por eso vida mía,

y por eso yo te quiero no solo por las palabras

que esas se las lleva el viento,

sino por esos detalles de tu atención y tu celo,

de tu paciencia que incita a amarte con mil denuedos.

Porque te quiero en mi vida,

porque te quiero sin techos y sin puertas, sin medidas,

solamente… yo te quiero.

19 Destellos

                                                                                           

¿COmo llegaste en un momento?

No sé cómo, y la verdad que al final es lo de menos

porque he aprendido tanto, de todos modos,

que aún agradezco tu espectro ¡Covid dichoso!

VIDeos inundan nuestros cerebros,

informes y audios que ya ni entiendo .     

Y día a día vamos comprendiendo

un día un poquito,

otro un intento,

y al siguiente día vemos que sí… que ahora entendemos

que has conseguido darnos en este largo confinamiento

DIECINUEVE regalos.

 

19 destellos.

 

UN regalo es verte todos los días.

Dos esa mirada tuya que me ilumina.

Tres las maravillas que he descubierto al mirar la luna,

al mirar las estrellas desde mi ventana en la penumbra.

Cuatro las mañanas y atardeceres

que guardaré en mi vida por si no vuelven.

Cinco el cariño de todos los que he encontrado

aquí en mi encierro, y sin siquiera poder nombrarlos.

Esos que ahora saludo del otro lado con el ansia perdida,

con alma encogida de verlos lejos

pero sintiendo todo el cariño que nos han dado.

Seis el saberme vivo.

Sentir el aire que hora respiro.

Sentir que puedo besarte, niño.

Sentir que puedo besarte abuelo.

Sentir que ante todas las cosas puedo… besarte luego.

Siete aprendí a aprender.

Aprendí que el niño puede enseñarme,

y el policía, y el barrendero,

el auxiliar, los militares y los doctores…

y he conseguido aprender de todos

porque en mi encierro he descubierto que todos,

todos… somos maestros.

Ocho las madrugadas que traen nostalgias.

He disfrutados de los momentos vividos tan añorados.

He trasnochado viendo tu cara tras una foto, en los retratos.

Y he disfrutado al verte vivo otra vez en mis recuerdos, al recordarte

y darte ese abrazo tierno… tierno y sincero.

Nueve las dulces tardes.

Qué maravilla romper los huevos y echar harina,

ponerle azúcar y poner la guinda a ese bizcocho que hizo mi niña.

Saborear lo delicioso que es compartir todo mi amor en la cocina,

porque el amor tiene sabor y ese sabor, lo da tu vida.

Diez la valentía y el coraje.

He descubierto que el ser humano estamos hecho de hierro forjado a fuego.

Que tras la capa de indiferencia que trae el estrés,

que trae el barullo de la rutina,

se halla la valentía del combatiente.

Porque somos audaz coraje si hace falta.

Porque somos feroz guerrero en la batalla.

Once la solidaridad que nos visita,

cuando vemos que sufren y dan su vida

héroes anónimos, que sin tener por qué,

dejan su sangre día tras día por darnos seguridad

y darnos aliento tras toda la adversidad.

Doce tengo el regalo de la música del cielo.

De los grillos que en la noche me cantan y dan consuelo.

Puedo escuchar a la brisa rozar la hierba al pasar,

y escuchar como la lluvia me sonríe cuando la escucho llegar.

Trece el arte de dibujar,

y de pintar y observar de lo abstracto a lo real.

Catorce hemos vuelto a disfrutar de la risa en los juegos,

de reírnos de perder, y reírnos de los miedos.

Hemos vuelto a ser niños,

porque al final, como dijo no sé quién, no hay que olvidar

que de ellos es el reino de los cielos.

Quince he vuelto a ser yo mismo.

Me he reencontrado otra vez

y me he sentido aquí mismo,

y hasta me he vuelto a querer.

Dieciséis me has regalado las lágrimas que olvidé.

He vuelto a llorar contigo

y he conseguido entender que llorar me hace más fuerte,

porque te puedo entender.

Dicisiete he entendido lo que importa de verdad.

Y lo que importa es la vida

y poderla disfrutar con la gente de tu vida

y contigo que me lees, si coincidimos un día,

en nuestro peregrinar.

Diciocho el regalo que nos da la realidad

de que seguimos unidos.

Diecinueve la esperanza.

Porque es la guía leal que te lleva a la victoria.

Esperanza compañera.

Esperanza victoriosa.

 

Y don Covid ha venido y se queda con nosotros,

pero nos deja el Cariño de todos los que vivimos.

El Orgullo de saber que seguiremos unidos,

que hay Valientes que han luchado, y valientes que han vivido,

y el Icono de esta lucha son nuestros héroes Dignos,

que nos dejan un recuerdo,

y diecinueve regalos que son tuyos… y son míos.

 

 

 

Chsssss silencio

Chssssssss…silencio

que se duerme mi niño.

Silencio que dormidito está.

Si se despierta

le cantaremos todos

y lo acunaremos

para que duerma más.

Chsssssss…silencio,

que sueña con la luna,

y sueña que despierto está,

jugando con las estrellitas,

soñando que puede volar.

Si se despierta

le cantaré una nana.

Si se despierta

lo acunaremos más.

Entre tus suaves manitas

sé que está seguro.

Sé que dormirá.

Disdisfemia

Comounacortinadeaguaquemeciega

ordeno mis palabras que corren cual gacelas;

te te escucho,

te responpondo…

Te expliplico con cuidado porque se traba mi lengua

que quiero responderte que que quiero que me quieras,

que escuches mis palabras y no escuches mis torpezas.

Me miras y respondes.

Me miras y me observas…

y creo que me juzgas tras tu sonrisa quieta.

No quiero que me mires con sutil condolencia,

no afirmes que me escuchas y rehagas mi respuesta

que quiero que me aceptes,

que te importe una mierda que enganche las palabras,

que me atasque en mi jerga.

Solo quiero que me aceptes

y quiero que me entiendas,

y quiero ser tu amigo

aunque yo en mis discursos me me atore, y me pierda.

 

 

Adiós

Dedicado a todos aquellos que han perdido algún ser querido y no han tenido la oportunidad de poder decirle, ni tan solo un… te quiero

Te has ido.

Y no sabemos si en silencio o reclamándole al cielo.

Te has ido sin un adiós.

Te has ido sin un te quiero.

Te has ido y en la distancia no sentiste mi silencio,

no sentiste que paré todo el firmamento entero.

Te has ido y en la distancia no te he podido besar,

no he podido regalarte ese suspiro más tierno,

esa mirada que nunca te quiso dejar marchar.

Te has ido y me han quedado para darte muchos besos,

y abrazos que en nuestro mundo ya no te podré entregar.

Te has ido… adiós mi lucero.

Adiós.

Te quiero… te quiero.

Y solo le pido a Dios, y solo a ti Padre Nuestro,

te pido que al recibirlo le entregues mis mil te quiero,

lo abraces con ese amor que se me ha quedado fiero.

Que le digas que está vivo y vivirá aquí dentro,

dentro en mi corazón porque vive en mis recuerdos.

Dile que le quiero mucho.

Dile… dile que lo siento,

que siento haberlo dejado partir solo

y dile… dile Señor que es mi vida,

y dile adiós… o mejor dile hasta luego,

más sobre todas las cosas dile,

dile… dile,

sobre todas las palabras, que no olvide…que lo quiero.

Te quiero.

Adiós mi amado… mi cielo.

O mejor dicho… Hasta luego.

 

 

Los 5 sentidos

Toco, miro, escucho,

huelo y saboreo

con mis cinco sentidos todo lo que encuentro.

Toco los peluches suaves y ligeros,

saboreo una naranja,

saboreo un caramelo.

Y miro y observo todo lo que veo,

el color de las flores,

el parque y el cielo.

Escucho en la noche al grillo cantar,

oigo al pajarillo y las olas del mar,

y huelo entre los brazos de mi tierna mamá

su dulce aroma,

el olor a paz.

Toco, miro, escucho,

huelo y saboreo,

con mis cinco sentidos todo mi universo.

Vida III

III

Otro día.

Pasó otro día sin darme cuenta,

y las semanas, meses…

y otro día.

 

Y aquí sentado espero sin prisas,

porque entre luces y en la penumbra

pasa la vida y es una dicha

poder vivirla, verla pasar,

sentir que es vida,

aunque entre canas

y las arrugas,

diga:

Pasó otro día sin darme cuenta…

pero es mi vida.

 

Otro día.

pasó otro día sin darme cuenta,

pero es mi día.

Los días pasan,

no los sentimos y los vivimos

uno tras otro

sin un suspiro,

sin una risa,

sin darnos cuenta que en un momento,

la vida se nos escapa

como ese humo

que sale y pasa y se esfuma

en un segundo.

 

Qué caras pone la vida,

que muecas tuerce cuando la enfrentas,

que risa ahogada cuando le gritas,

que llanto amargo cuando te incita

porque ella sabe que en un segundo

pasa,

y ella se queda

y tú la miras sin aspavientos,

sin mucha prisa,

porque ha pasado y te arrebata

en un momento

ésta, tu vida.

 

Y yo la miro…

qué osadía.

 

Ayer mi vida era dicha,

la disfrutaba,

me la embebía.

Ayer musité que amaba,

te amé sin prisas,

te amé…mi vida.

 

Vida II

La vida pasa sin darnos cuenta.

Ayer…

boceté mi vida,

tracé un esbozo,

logré pintarla de suaves risas,

de llantos cortos.

Desdibujé sendas torcidas

y más de las veces

quise seguirlas.

 

Ayer,

mi mundo era vida,

logré vivirla con osadía.

Logré plantarle cara a la vida

con valentía e intrepidez.

Qué gracia tiene la vida,

que muecas tuerce cuando la miras.

Qué triste suena oírla dormida,

porque entre risas y osadías

más de las veces

pasa la vida casi sin chispa.

Qué gracia tiene la vida,

que caras pone cuando la miras

pues de repente pasa

y cuando te miras

descubres ciego…

que pasó la vida.