Melancolía – Estrella Amaranto

La tarde se fue durmiendo

al compás del desaliento,

rompiendo el pulso del viento,

de las angostas llanuras.

 

Arrastrada por el mundo

se consume ya tu voz,

preguntándose vencida

¿donde duerme el amor?.

 

Si los árboles hablaran,

si las nubes no llorasen,

por el puente del olvido

te volvería a encontrar.

 

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FRAGMENTOS I y II – Estrella Amaranto

-Translírica o mi nuevo estilo de reconstrucción poética-

 

I


PUL… SAN… DO… las cuerdas

                                                       del en—sueño

 

resonó tu voz

                                  en otro mundo,

 

donde la cosmo — gonía

solo              

      era un punto diver — gente.

 

II

 

ES… CAN… CIAR… palabras

                 sobre el tablero de ajedrez

                      tal que atávicos im — pulsos         

                                                                                       separando

               la envoltura del concepto

                                     la infinitud de la nada,

                                                    el bucle eter—num. 

 

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EL DESAFÍO – Estrella Amaranto

No quiero islas, castillos ni tesoros,

no quiero tener honores ni rótulos en la historia,

prefiero la simpleza del verdor de la arboleda,

las alegres cañadas por donde agua atraviesa,

los brazos que me sujeten cuando de noche me duerma.

 

Para vivir esta historia pasajera

no quiero trajes prestados disfrazados de cometas,

no quiero bailes de muertos enterrados en la sombras,

solo quiero crecer desnuda como el agua fresca,

como la tibia mañana derramada en tu boca.de viento y olas.

 

Para cuando me preguntes quien vislumbró el camino,

quien dejó atrás el reflejo de tu mirada o tu boca,

observa entre los silencios el paisaje de los sueños,

solo allí mis manos serán las tuyas y mis promesas tu cuerpo,

solo allí quedará sellados, una rosa, una piedra y un pájaro.

 

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ECOS Y SUEÑOS – Estrella Amaranto

Cada persona crea sus sueños como puede,

le pinta farolas a la luna,

le canta canciones al viento,

le da alas a la noche

y jilgueros al cielo,

encima del tejado prolonga horizontes,

debajo de los árboles oculta las tristezas,

siembra caminos de sonrisas

para niños sin padres ni futuro.

     .     .     .

Cada uno observa su existencia

como un manantial de aguas profundas,

de mentiras a medias,

de corrientes solitarias,

de fructífero silencio,

de tormentas y treguas,

de búsqueda y encuentros,

de nubes inabarcables,

de cósmicos espejos.

 

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VERSOS DE LO INEXPLICABLE – Estrella Amaranto

Nace el mar al horizonte
de una mirada,
de un latido de olas,
de una vorágine
de ríos de espuma y sal…

Nace el trueno en la atalaya azul
de un estruendo,
de un combate,
de un encuentro,
de un alboroto discordante.

Nace la vida como un sueño
como un vestido de jazmín y ortigas,
como un ave ámbar sin memoria,
como un lienzo en blanco,
como un misterio permanente.

Nace el amor en tus pupilas
y no me canso de mirarte,
de bordar tu sonrisa con mis labios,
de repetir tu nombre como un mantra sagrado
que me deja en tu pecho suspendida.

Nace el collado en tus hombros
sosteniendo tus brazos
ceñidos a mi cintura
y como un alfarero
me modelas con caricias.

Nace un “te quiero” en tu boca,
como un regalo del cielo
prodigándose en mi carne,
en las raíces profundas
de este amor insondable.

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LOS DURMIENTES – Estrella Amaranto

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

(Última estrofa del «Monólogo de Segismundo» de Calderón de la Barca)

Si soñamos lo que somos, ¿existimos? O si pensamos que vivimos en un sueño y después nos despertamos, ¿existimos?

Pesada incertidumbre, cual naufragio de zozobras proyectándose en fracciones fluctuantes de nanopartículas pensantes, girando como torrenciales montículos de arena, que lentamente se difuminan y desaparecen.

Mas ¿dónde y cómo encontrar respuestas?

Encerrados sin salida, vamos tejiendo ideas que nos rescaten del sueño, vamos abriendo surcos vibrando con la tierra, esperando el posible retorno, al encuentro de esperanzas por cumplir.

En el penúltimo intento clamamos justicia sin atrevernos a mirar la huella que dejamos atrás. Sin arriesgar la apuesta que nos animó a modelar nuestra existencia inexorablemente unida al pensamiento.

Hablemos entonces del presente, de lo que cambia el futuro, de lo que ya transformó el pasado, porque de nada nos sirve lamentarnos.

Crucemos el puente de la duda y hallemos las respuestas para iniciar el retorno al punto de partida y comprender que el cuerpo en su viaje rindió su suerte a dolientes sombras reflejándose en el cristal del desengaño – ilusión.

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CERRANDO EL CÍRCULO – Estrella Amaranto

(Melody of passion – pintura al óleo por Leonid Afremov)

 

Hay cosas que carecen de contorno
o se dispersan en el olvido,
también hay horas que fallecen
nada más nacer,
como deseos
que se precipitan al vacío.

Me pregunto si alguna vez
el alfabeto de tus manos
fue cómplice de las mías
o nada más que un espejismo,
un lienzo para navegar en tus brazos.

La noche nos persigue por las calles,
mientras las plazas recitan amaneceres
nos prestan crepúsculos,
nos roban los besos,
nos ungen de suspiros.

Luego llegará el verano,
con su sol de justicia,
como azote a la tierra,
hollando el naufragio
de la sutil presencia
de la brisa en primavera.

Puede que enmudezca el dolor,
que la risa vivifique el pasado,
que las heridas cicatricen de golpe,
que la curva del olvido se pierda
y que todas las palabras callen.

Mientras me quedaré desnuda,
sin tiempo ni paisaje,
sin nombre ni apellidos,
sin aire en mis pulmones,
sin ciudad, sin nadie,
frágil nómada en tránsito.

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