Insomne | Bryan Freire

Alba,

campanadas implorando al amanecer.

Locos y taciturnos hacen del último resquicio de la noche su morada,

inventan lenguajes desconocidos por la lingüística,

mientras poetas fracasados se esconden en los faros de las avenidas.

Un día, una noche, una madrugada, reniego de todas.

Los fantasmas ya no vienen al anochecer,

pululan indiscretos en el horizonte y coquetean con el alba.

Aterrados por la oscuridad, montan vigilias, seducen al insomne,

se aferran al ocaso y escapan de la noche para siempre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .