CONTRASTES- EDUARDO RAMÍREZ

Un témpano de amatista pura se diría que cubre el cielo, amarilleando a lo lejos… Amapolas, polen de las diosas, ahumadas cristaleras por olas; corro la cortina, luz cegadora, urbanitas torres blancas de cemento. Se ha derramado el líquido oro del reino celestial hoy, haciendo de la ciudad un limbo etéreo y magnífico a la vista. De repente, se cruza un ave de plata, y le siguen otras tantas en ligera bandada, allá sobre la techumbre de las desvencijadas fábricas. Y, en la misma línea que separa dos mundos, juegan a cambiar de color, pasando grácilmente de la luz a la sombra, una y otra vez, entre un teatro de palmeras y de alondras, mientras me tomo el café.

Eduardo Ramírez Moyano

Piel de serpiente * Susana Argueta

I

Dejo que el mundo arda

y me hundo

en el silencio líquido de mi esencia;

escribo,

uno por uno,

los negros símbolos de mi origen lejano.

II

Todas las letras son iguales:

ya no dicen nada,

se desmoronan

entre la muerte y el asombro.

Estoy varada.

soy el limbo,

entresuelo entre un mundo

y la nada

ser que ya no es.

III

Un párpado cerrado

trasmina escarlata:

luz incierta

balbucea;

suelta la serpiente su vieja vestidura,

relumbra la tierra;

no soy más yo

translúcida

miro a través de mis manos

puestas frente a mis ojos:

es un ocaso falso;

soy más que aire,

transpiro eternidad.