DESASTRES – Addel Córdova.

Existen desastres maravillosos que vienen acompañados de un cachito de vida, desastres que nos regresan el alma al cuerpo, que nos erizan la piel y se vuelven necesarios en nuestros insípidos días.

Existen desastres que llegan tumbando paredes, abriendo brechas y que se atreven a entrar sin siquiera tocar la puerta, desastres que llegan cuando menos los esperamos, pero que llegan para salvarnos.

© Addel Córdova

Antipoeta en burro

Un día epicúreo emperador;

otro, sin más, obsequioso mendigo.

Sabio Sancho que he sido

en vez de delirante Quijote

con todo lo que ello –incluso—

salaz …mente (me)

implique.

Rindo mi escudo;

reemprendo la marcha

de aquí en adelante

interiores

–más que extensas–

llanuras

esperan.

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