Un día después * Susana Argueta

Y llegaré a ser una cosa muy rara,

algo sin ti,

por calles extrañas

huyendo de mí.

Seré de esta puta ciudad

un escondrijo más,

donde nada cabe,

y todo es por demás.

Seré un derroche,

un lugar diurno,

oscuro, sin ti.

Seré esa cosa extraña

que mira a la pantalla

sin ver nada,

sin letras,

ni ruidos.

Sin la charla,

sin tus líos.

Seré tu cinismo

sin queja.

También mi rebeldía

sin tacha.

Tal vez  más yo,

perdiéndome en ti.

Seré esta cosa que grita

en el silencio despabilado

ruido inerte

desfallecido

en la noche.

El juicio final

Que diminuto ser pensante
que agrede, vocifera y culpa,
que condena bajo la luna
y calla bajo el sol.

Caminante errante que escudriña
las mentes y conciencias agenas
con una vil excusa de ayuda.

Pobre alma escurridiza
que se anidada en la bruma
y fácilmente se desliza entre la gente.

Fiel al odio y enemigo del amor,
al caído escupe y al cordial ofende.
Muy indiferente al romance.

Pero al final de un túnel le aguarda
las propias penas amargas,
entre eternos vigilantes obscuros
que observan la transgresión.

Entre el castigo y la aflicción
de aquél que a su espíritu manchó
con un marca imborrable
que durante su vida adquirió
malgastando el reloj
creando banalidades
y cultivando rencor.

-LF Medina

“Juicio” por Tomas Riger (2016)