“Envejecí con la Puerta Cerrada” – Yaretzy Elizalde

Solía preguntarme porque las personas no eran felices,

después de envejecer supe que cada tropiezo puede amargar un rincón del alma,

y que una vez que la vida te golpea no hay vuelta atrás, simplemente endureces el corazón mientras comprendes que amar es complicado.

Cierras la puerta a cada luz que desea entrar a ti, pero no dudas en abrirla para ver como la noche se vuelve más oscura.

Las personas son tan capaces de sanar los corazones que se han olvidado de sanar los suyos.

Cuestionan el comportamiento de los demás a su alrededor, pero aún no reconocen como reaccionan al amor. Tan fríos y débiles.

Tienen miedo de enfrentar lo que no está para ser enfrentado, y aún así cierran la puerta por temor a terminar con el corazón roto.

¿Qué tanta agua salada en las mejillas no es suficiente? Solo por una vez no cierres la puerta, y deja que todo aquello brillante pase, y sin temor alguno demuestra que eres capaz de no amargar más rincones de tu vida.

–Ana Saavedra

RESISTENCIA AL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Debéis comprender que la mayoría de los seres humanos están despertando. Y lucharán con sus vidas hasta la muerte.
Ya no creemos en los bozales, no somos vuestros esclavos, ni somos cobayas para que experimentéis con nosotros. No creemos en vuestra plandemia. Y no vamos a permitir que nos inoculéis ARN, ADN, ni micro-chips con los que controléis nuestros cuerpos y nuestras mentes.
Vamos a incinerar vuestra hoja de ruta. No claudicaremos ante vuestras órdenes, siempre plenas de miedo y falsas utopías.
Espero que algún día seáis juzgados por genocidio y crímenes de lesa humanidad, a causa de esta Tercera Guerra Mundial (biológica), utilizando un arma creada en laboratorio ( el virus SARS-COV-2 modificado)
Gane quien gane esta sucia guerra, el mundo quedará gobernado por una élite de tecnócratas totalitaria, globalista y plutocrática que tendrá un control absoluto sobre todos los seres humanos, como nunca ha habido, en la faz de la Tierra.
No miramos la caja tonta, dictadura de las ideas. No estamos solos, no vais a poder con todos por muy poderosos que seáis.

Eduardo Ramírez Moyano

CORONAVIRUS VI

Amanece rojo sangre tras la órbita de una Luna descendente. En el poblado Atuk, donde viven la mayoría de los niños-mantis, justo detrás de los añosos sauces tronchados, tiene lugar una ceremonia muy particular ( la operación a través de Realidad Virtual para que Ojazos desarrolle branquias).
El chamán-cirujano (el díptero Don Luís) trabaja en secreto desde un laboratorio de alta tecnología ubicado en la zona norte de la metrópolis. Estado de Carolina del Norte, donde se dieron los primeros casos del coronavirus, de creación humana, antes que en Wuhan (China), como dice la caja tonta.

– Bisturí -reza una voz chirriante.

– Más anestesia… ¿Constantes vitales?

– ¡Sí, doctor! -emite una androide S-15

– ¡Proceda! -continúa el cirujano.


Entonces, dos brazos mecanizados siguen con la operación, bailando al compás de música de fondo de Chopin.
Por ahora todo va bien, pero no terminarán antes de las 9 de la mañana, cuando la red se satura.
La guerra abierta entre los niños-rata y los niños-mosquito está provocando un verdadero colapso en las redes. Los piratas informáticos de los niños-coleópteros extraen su mejor información de los poderosos en estos días.
La propagación del virus del miedo galopa a sus anchas por CoronaTierra, mientras el Papa Azul cavila cómo deshacerse de las malditas larvas rosa.

– ¡Adelante, Ojazos, tú puedes! ¡Un último retoque! y ¡ Oh, la, la! ¡El océano es tuyo, amigo! -grita entusiasmado el equipo a ambos lados de la red.

Se despiden todos de la operación clandestina, dejando a Ojazos en reposo, y fuera, el Sol matinal se torna de un naranja potente que embriaga todos los sentidos.

Eduardo Ramírez Moyano