Así * Susana Argueta

Me gusta tu barba crecida de anciano, las bermudas que llevas y tu pelo cano, verte comiendo de pie junto al brasero y bebiendo mezcal de artesano.

Me gusta que rías, pero que no te calles y escuchar tus historias de pueblos lejanos.

Me gusta abrazar a tu niño triste y olvidar el tiempo.

Me gusta aquel  tú que se quedó  jugando conmigo,  la última semana de nuestro último diciembre.

Diosa

Eres una bella escultura, un plácido paisaje y una apoteósica pintura. Una fría estepa que se estampa en las alturas, donde a merced de tus vestidos blancos de ceda mueren cientos y miles.

Caen reinos y sus castillos ante tu despanpanante silueta. Se derraman ríos de sangre por las llanuras de tus suaves trazos de cuerpo. Diosa de cantos y danzas, de terruños de paz e infiernos de guerra.

Solo se atreve a morar en tu sombra las flores del imnenso jardín del olimpo, y frente a tu mirada solo armaduras maltrechas de mortales hombres fallecidos de sed por tus suspiros de vida.

Solo déjame retratarte un instante en poesía, que mi pluma y el papel deliren al describir tu cabellera dorada de ensueño, que mi sangre brote y sea mi tinta. Déjame vivir la fantasía de admirarte o morir en el intento de llegar a ti.

-Felipe Medina (Colombia-2020)

Obra de Howard D Johnson