Analfabeta * Susana Argueta

Viste mi rojo, aspiraste mi viento azul, escuchaste las palabras de mis más  amarillos días, caminamos por las verdes montañas que descubrimos con ojos de incienso gris. Abrí para ti mis doradas puertas, de piel nieve y fuego marrón.  Aspiraste mi aire transparente, tocaste selvas y entrañas color agua donde saciaste tu sed de índigos manantiales, provocaste la colorida risa de mi infancia dentro de blancas casas y bebimos el ocre licor de mezcal,  pero nunca, nunca aprendiste a  leer en mi luminoso silencio, el  arcoíris misterio de mi alma de mujer.

Nada soy

Nada
Un instante
Una estrella fugaz
Una flor más del jardín
Un pajaro perdido en el cielo.
No soy más que un segundo
En la eternidad del reloj
Una gota de diluvio
En el oceano
Infinito.

Bastante
Grande es el mundo
Para que mi existencia sea
Esencia de la historia que habita
En el gran libro compuesto de almas.
Solo soy una palabra en la página
Con letras mudas de narración
Donde el único lector
De mi linea
Soy yo.

Moriré
Con desosiego
De no saber si solo fui
Nada más que otro cuerpo
Endeble y efímero de trayectoria.
Esperaré que al menos recuerden
Que fui un ave libre en el cielo
Palabra de una bella poesía
Marcas en el tiempo
Color de jardín
Y mar.

-Felipe Medina (Colombia-2020)

Obra de Adam Riches