Finitud *Susana Argueta

¿Cómo hablar del  temor a lo divino, de la minúscula partícula que somos, del asilo cósmico que se convierte en nuestro breve hogar en un tiempo inmemorial, techo improvisado de cielo y lluvia?

¿Cómo retar esta magnificencia para sobrevivir unas horas a lo eterno? Porque esta partícula que somos, brota de las entrañas de Dios, encontrando el destello primigenio en nuestra alma, recuerdo de nuestro luminoso origen no-citadino.

Es en la finitud que encontramos la trascendencia, la humildad ante el acto de la creación y el fluir con el tiempo dado. Si no permanecemos, seremos eternos.

Cuerpo y piano

Una nota derramada
sobre mi piano veo
vibro con ella
me deslizo entre las partituras
de una bella melodía
que no me canso de tocar.
Eres y serás
la musa inmortal
de la más sublime
armonía del suspirar.

Suena sobre las aguas del mar
sonata que me envuelve
en el vaivén de las olas
y empapa las hojas
donde se escribe
el vicio de canciones
de un concierto sensorial.

Suena y resuena
en mis ojos, en mi cuarto
en mi cuerpo y en mi mente;
es tu cuerpo sobre el piano
que no parará de sonar
ni el tiempo, ni la muerte
lo podrán silenciar
sonará clemente
en una breve eternidad.

-Felipe Medina (Colombia-2020)

“Musa” de Dmitry Rogozhkin