ETERNIDAD CONSTRUIDA

Bellamente decoradas tus palabras me amaban, me llamaban a la vida y deliciosamente me sorbían el amor que tenía. Acariciaste mi alma con ellas, diciéndome que me querías, lograste arrancar la tristeza que horrorosamente me cubría, no dejándome olvidar que vivía. Acuérdate de la música, dulces melodías arropaban la distancia, mientras al reloj las horas…