ATE/ Carmen Asceneth Castañeda

No vuelvo a tocar la luz de la noche

porque de mi mano caen huracanes

y se incendian los ríos.

Que la generosa oscuridad envuelva el alba

y que en la aurora habite el consuelo del frío.

No vuelvo a emprender razones

porque las palabras provocan erupciones

y destruyen de la esperanza sus dobleces.

Que las sombras mantengan a resguardo mi lengua,

 y que la ingenua quietud no alerte santos sinos.

No vuelvo a invocar el fuego

porque me culpan los dragones

de que mis verdades  derritan la nieve

y Prometeo se burla de mis esfuerzos.

¡Total!

Que no se altere la planicie del camino.

Que no prevengan mis argumentos incautas ilusiones.

Y que me caiga infatua

Y que me quede muda

Y que me signe Larunda

antes que liberar mi boca.

Ate: En la mitología griega, Ate era la diosa de la fatalidad, personificación de las acciones irreflexivas y sus consecuencias.

Larunda: Diosa romana de la elocuaencia, a la que por castigo, los dioses quitaron el habla.