Tarde pero llego

Tarde, pero llego esa es la premisa, con o sin permiso desenfadado, reloj en mano. Pude llegar antes pero no era el momento. Deshojé todas mis escusas y aunque ninguna era cierta me la jugué a la ruleta rusa. No se me hizo tarde porqué detrás de “tarde” siempre queda algo más disfrazado de “nunca”…