CRÓNICAS DE UN DÍA/Fue noticia en 1950

Setenta años después igual que el titular de la noticia dice: Ahí Rand adelantaba una noticia que la hacía acertar de pleno en lo que ocurriría años después. Siempre indagando en la literatura encontramos o nos favorecen la causa, prestándole a las letras el interés que merece. Esta vez de nuevo mi compañera María del Carmen Martín Mendoza y a la que cariñosamente llamaré siempre Marcamar.  Ella me facilitó  esta imagen para que pudiese recrearme en mi crónica. Gracias amiga, y para no restarle nada al artículo, os recomiendo que leáis el texto de la fotografía en la cual las palabras de la escritora pronosticaban la noticia que leéis. 

Adelina GN

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LETRAS DE MUJER-Josefina de la Torre Millares

Interesante documento audiovisual sobre la escritora de Las Palmas de Gran Canarias.

Documento de un acto que aunque ya haya acontecido, es de sumo interés en la literatura. El saber de una vida sacrificada a las letras de una mujer escritora entre muchas otras actividades, que como todas en aquella época sufrieron.

La Generación del 27 en ella, en la escritora Josefina de la Torres Millares.

Adelina GN

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CRÓNICAS DE UN DÍA/Música, letras y cómic en Valencia – España

Crónicas de un día musical.
Ayer volví a disfrutar, perdí otro poco de miedo al gentío. Me sume a esa multitud que llenaba de melodía sus vidas. Vi a niños y mayores disfrutar de la buena medicina que es la música. Aquella melodía nos envolvía en historias hermosas que leídas o vistas en películas, nos habían alegrado algún momento de nuestras vidas. Me encantó ver a padres y madres jóvenes adoctrinar a sus hijos en el arte, enseñar a sus hijos, que es aquello que hay que enseñar, cuando aún son niños y no lo pueden aprender solos. Creo que valió la pena, los nervios de ese momento bus, de el caminar entre la multitud, el pedir perdón por nada a los que apenas rozas. Pero en general una muy recomendada experiencia y como siempre, un aprendizaje total. Música, reacciones, conversaciones con compañeros de letras. Todo ello para dar paso al Salón del Comic en Valencia.
Todo ello para vivir siempre en primerísima persona.
Adelina GN

NO ME SABE A MAR TU BESO/ Carmen Asceneth Castañeda

No me sabe a mar tu beso.

Esta noche me sabe a tierra,

me sabe a realidad eterna,

me sabe a brisa que se derrite

sobre el Himalaya.

No me sabe a mar tu beso.

No trae olas a humedecer

los labios de mi playa,

no hay sal que se impregne

en las algas escondidas,

ni tormenta que nos apresure.

Está noche tu beso es de risco entre montañas

y yo ya no tengo antojo de escalarlas.

Crédito de imagen: “El beso en el mar” de Werewtr

De dulce y chocolate *Susana Argueta

Somos de dulce y chocolate, niños que no dejan de jugar y de soñar, personas en quienes el tiempo no transcurre y deciden seguir siendo jóvenes, aquellos en los que, con cualquier pretexto, ríen a carcajadas.

Somos la esencia de un espíritu sin malicia, ganas de jugar con un perro, subir a los árboles, mojarse bajo la lluvia y rasparse las rodillas, llorar un poco y seguir corriendo. Tenemos todavía las manos llenas de tierra y las mejillas frías por la brisa matutina.

Y es que la verdad, el niño que fuimos nunca nos abandona. Somos de dulce y chocolate, como cuando jugábamos con los mayores y no sabíamos cómo, pero nos dejaban estar. Era la maravilla de saberse protegido por los grandes en los juegos mientras aprendíamos cómo hacerlo bien; siendo de dulce y chocolate aprendimos las adivinanzas, los refranes, los trabalenguas y las diversiones que luego dejamos de lado para ser adultos, pero que no se olvidan. La infancia es un tiempo que no se extingue. Es un estado etéreo en el que el aire parece más liviano y los pesares menos densos. Comenzamos a ser niños cuando tenemos uso de razón, pero, por algún motivo, creemos que es necesario dejar la magia de los primeros años para lograr ser adultos, pero nunca dejamos de ser niños.

Y lo somos cuando nos permitimos recordar la maravillosa sensación de decir el trabalenguas más difícil:

 “Perra tenía una parra y Parra tenía una Guerra…”

O resolver la adivinanza más difícil:

“Adivina, adivinanza, mil soldados se fueron a la guerra y uno dijo “paz”.

Y qué decir de nuestro desconcierto cuando no entendíamos los dichos de la abuela:

“Palo dado, ni Dios lo quita”, pues, al decir de Eduardo Galeano, no estamos hechos de átomos, sino de historias.

Imagen: Burbujas de jabón. Susana Argueta.