Brevedad * Susana Argueta

Un hombre y una mujer,

ensimismados

en su denso pensar.

Solos.

No se miran,

no se escuchan,

pesa su mente.

Van y vienen,

sueñan y existen,

pero solos.

Una mirada por fin,

Han nacido,

Bailan

una danza sutil,

en el alto vacío

de sus vidas

Al fin,

se han vuelto humanos.

Imagen: Caminamos. Susana Argueta.

Aviso urgente * Susana Argueta

Me fui a la ciudad a estudiar. El internado era sórdido y frío, así mi espíritu. Yo tenía doce años; mi padre me dejó en la puerta y se fue. Lo volví a ver en su sepelio, una semana más tarde. Mi madre no sabía, ella se había quedado en el rancho y yo debía decirle, tenían que despedirse, era urgente, pero nos separaban seis horas de camino.

A las ocho de la mañana me colé a la oficina del director, tomé el teléfono y llamé a Radio Pueblito. El asistente tomó el recado, lo pasaron al locutor y éste, con voz compungida, notificó a todos los vecinos el trágico deceso de Don Casimiro Mejía en la Ciudad de Oaxaca. Pidió a la comunidad que avisaran a Doña Francisca. A las dos de la tarde de ese mismo día mi madre llegaba a velar a mi padre.

Imagen: Has partido. Susana Argueta.

La vida, la suerte y la muerte: Luis Felipe Medina

La vida, la suerte y la muerte.

Nacemos a merced del tiempo fatídico, a merced del viento desértico de una cuna sin destino. Aprendemos a oír mediante oídos ajenos, hablamos con las palabras de un diccionario ya definido con antelación. Caminamos por un camino ya recorrido, pero nunca sabemos la perspicacia de nuestro rumbo. Ahondamos poco a poco la fosa de nuestra corta mente, la cargamos con todo lo habido y por haber, de conciencia e inconsciencias, de tragedias y un par mal contado de felicidades a medias.

Pero es la suerte cómplice inaudita del azar complejo de la vida, si existe suerte presente, se precisa el exito de la ida y la venida; subimos a la cúspide de un cielo vertiginoso, y bajamos a lo profundo de un infierno fantasioso. Radica allí lo acogedor de este ciclo efímero, donde es meritorio decir que para morir hay que vivir primero, ya sea el tiempo traicionero más largo, o solo tropiezos de piedras pequeñas en un todo placentero. Disfrutamos de la cordura que otorga la estadía de tiempo en comodidad, o por el contrario sufrimos la locura más iracunda en la necesidad; todo depende de la suerte que acompañe nuestro absurdo camino al desertar.

Ya llegado el final de nuestro tiempo, solo han de importar las heridas y los recuerdos; las heridas para dar física muestra de lo tortuoso del recorrido, y los recuerdos para dar honor a la supervivencia de la pesadilla de lo vivido; o si fuese el caso, revivir bellos sueños reales transcurridos en el vuelo de ese cielo, aquel que se pudo haber tocado alguna vez. Pues nada depende de todo y todo depende de lo que significa la existencia de la nada. Así pues, se llega a los brazos del esquelético aclarador de verdades y vanidades; al sueño eterno; al proclamado final. Donde todo depende del lugar de nuestro nacimiento, de la suerte tenida y del camino tomado; para tener una terminación de tristeza y desolación, o a lo mejor, de un final con una sonrisa en el rostro, aunque este se encuentre pálido a la caricia de la fría muerte.

-LF Medina

Autor: Luis Felipe Medina Campo (Colombia 2020)

¡AHORA!

 

¡AHORA!

 

¡Sí, lo prohibido es mi bioma, cada vez que entre los cortinajes te asomas, divina hija de la aurora! ¡ hagámoslo ahora!, que nos miran los vecinos como si fuéramos su droga, ¿para qué una alcoba?, ¡que nos vean todos! Copulemos ante el mundo cuales perros sordos, ¡venga, nena, que me inflamas las venas! ¡Hagámoslo ahora! En el portal, en el ascensor, en el claror de las estrellas, sin importarnos el tiempo y el lugar… ¡Sólo volar!

Y que nos pasemos de rosca en el amor, flor bendita de mi pasión, Rosa de Venus, racimos de fuego en el fragor. Dejemos para los cuerdos el cálido salón, y ¡hagámoslo ahora!

 

Eduardo Ramírez Moyano

«Carta especial a mí desastre romántico personal» – Yaretzy Elizalde

Destinatario : SIN INFORMACIÓN.
Remitente : SIN INFORMACIÓN.

He prolongado lo sigues para tí;

Estoy creyendo que no hay nada más después, he contaminado mi corazón con malas decisiones.
Ahogarme con la polución es el destino que me espera unos pasos adelante.

No has llegado a cambiar algo, solo a perjudicarlo todo.

No estás purificando el corazón en mi pecho como mencionaste, solo has dedicado tus manos a estrujarlo más de la cuenta como si eso detuviera tu ansiedad.

Me has cambiado tantas veces el proceso de sanar, que se convirtió en tu experimento personal.

Por una vez evitaré el desastre, y alejarme antes de que
el fuego de la explosión me dañe. Esta vez es diferente, ya que, era yo quien se quedaba soplando a las llamas de dicha cosa.

Fuimos más que el encuentro de dos extremos del hilo rojo.

Nos dedicamos a enredar el hilo, a dañarlo, y jamás cedió a romperse, porque más haya de un hilo colorido estaba el sentir profundo de un alma en soledad, aferrada a que la vida tenía más que dar.

Sin enviar.

Yaretzy Elizalde ®

PRINCIPIOS

Riqueza escondida, rezas, siembra productiva.
Añade, llega, crear y moldea, siempre tu porvenir.
No ocultes verdades, asombra al mundo, si mientes no vivirás.
En los laureles no te duermas, grita la desesperación de tus papeles.
No actúes en falso, te delata el rostro, alguien de verdad no muestra mentira.
Haz que en ti crean dándole vueltas a tus sermones.

©Adelina GN