ÉRAMOS AGUA/ Carmen Asceneth Castañeda

Éramos agua

entonces la piel se diluía

volvía en torrentes

tierra abajo

nube arriba

hasta sentirse colmada.

Éramos río

y no había alma

que en su fluir

se quebrara.

Éramos mar

y no podía el sol

arder para secarla.

Éramos saliva,

lluvia, savia,

y sangre divina.

Y éramos entonces

lo que hoy lloramos

y lamentamos…

Éramos agua.

Crédito de la imagen:

“Desttrction/Creation”

De Chris Slabber