Empecé a volar

Caíste como una pluma en mi vida, suave y ligero. Pero me acostumbré a tu ausencia y me deshice en las alas de tu impasividad. Y empecé a volar primero sola. Luego acompañada de la libertad; después con la independencia que me dieron tus desganas, y al final volé, sí. Volé junto a una bandada…