De dioses y plebeyos

Estamos hechos de materia,

de dioses y plebeyos,

altos vuelos, pies rastreros,

plumaje de cisne

salpicado de barro mojado,

alas que vuelan raso

sobre el verde pantano,

carne de humano

deleite paladar,

pasiones bajas e infinitas,

gruesas gotas que escapan

de nuestros poros salados,

recovecos de huecos vulgares

elevados al cielo ancestral,

llorando,

amando,

sudando,

castos espíritus que abrevan palabras

torvas y perversas,

sabias y filósofas,

mortales fantasmas,

eternos despojos.

Imagen: Bruma del Cobre. Susana Argueta.

Declaración de intenciones / Daniel Cerrato

Declaración de intenciones

Poema del libro “Arquitecturas Interiores: Poesía de Desarrollo Personal”,

Editorial Angels Fortune Editions

Quiero ir pintando con mis dedos soles

en las almas, con mis versos, con mis tripas,

que levanten la esperanza de bandera,

que le ponga a la tristeza una sonrisa.

Un verso sencillo y cierto que toque

tan por dentro, a cada paso,

que sane, cure, abrace, bese, arrope

a los ojos solitarios o acompañados.

Que ponga en pie y que nombre

al dolor por sus entrañas y lo salve,

y, aunque no pueda eliminarlo del todo,

quizá aliviar su peso y su desaire.

Quiero dejar su huella, que no es mía,

apelar a la luz esa de dentro,

la única que, siendo desconocida,

es nuestro motor, y vida, y sueños,

sacarla de la muerte o las rutinas,

ponerle música a las almas bellas,

hacer de cada instante una cantina.

Y acariciar con palabras hermosas,

y protestar con palabras duras,

sacar de toda guerra rosas,

ponerle voz a la voz tuya.

Por eso quiero ir pintando con mis dedos

soles que nos sirvan para amarnos,

que la luz pueble cada pueblo,

especialmente el pueblo de tus manos.

Si mi voz supiera, pudiera, tocaros,

ya tendría sentido su sonido,

y toda fiesta, y tanto ruido,

jamás, amigos, hermanos,

habría sido

en vano.

Ojalá mis dedos pinten.

Ojalá las almas amen.

©Daniel Cerrato