UN MENSAJE SILENCIOSO

Olvida aquel cuerpo que de miedo y no de amor sudaba
Piensa en el corazón que gritaba y no escuchabas
En el silencio de mi voz
En las lágrimas derramadas
Piensa en la maternidad, en el bucle de la misma
Olvida nuestro amor aquel que vida creó
En los gritos silenciosos
En mi llanto tragado
Descifra este mensaje… Ámame, no me mates. 

©Adelina GN

Shanghái

Hace frío, está oscuro,
camino hacia adelante, hacia atrás.
La luna se mece y se engaña a si misma,
cae lejos de toda mirada.
Los colores lóbregos de la ciudad me acompañan,
seres sombríos, atrapados en el destello de los faros,
ni siquiera me miran.
Fuera de toda brújula, me pierdo en un sendero sin fin.
Mi cuerpo se retira por uno de los callejones más oscuros,
mi cuerpo es una caída del tiempo.
Todo se nos escapa,
se nos esconde cada vez más.
Como un efluvio pálido,
que se quema bajo un humo ínfimo.