LA CARRERA

 

LA CARRERA

Nadaba a toda velocidad, moviéndose como una aeronave que surca el espacio. Sabía que en este macabro juego no llegar el primero suponía perder la vida, por ello nada de mirar atrás, nada de pensar, sólo seguir adelante avanzando, esquivando como en un videojuego a sus rivales, que iba dejando por el camino… Sólo tenía una oportunidad y no iba a permitirse perderla.
Por el número de participantes, parecía impensable que llegase el primero en esta lucha a muerte, pero por ahora iba en cabeza. En breves momentos, un gemido de mujer satisfecha inundó la estancia y la noche aplaudió vida, justo cuando el afortunado espermatozoide fecundó el óvulo.

 

Eduardo Ramírez Moyano

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“CUANDO NOS LEES NOS DAS IDENTIDAD” ADELINA GIMENO.

Breve Susurro

Lejano, mis dedos no te alcanzan. Toco en el silencio el eco de tu nombre que no me deja pronunciarte. Mis labios se abren y un breve susurro rasga la tibia noche: me estremece el beso que dejaste entre mis piernas y me agita el que viene con tu regreso.

Profundo

Fuimos más que aquello que sucede en las calles de la ciudad. Fuimos más que aquel amor de verano. Fuimos más que un choque accidental esperando a ser el estallido perfecto. 

Tú reconoces lo que somos. Es vehemente el echo de que solo ambos sepamos que sucede en la oscuridad. Que sucede cuando las luces dejan de hacer su trabajo.  No pienso dejar de amar aquello que en algún momento no dejó de amarme a mí para amarse así mismo. Mi mundo se caía, y tú solo consideraste la opción de romperte para completarme. Hoy, aquí me tienes. Tan amante para amarte, tan profundo de cuidarte. 

Infloresciente flor

Danae (mariposa) ardiente te convoca

Ángel, filo de luz, escapa por tu boca y

Nieve serás después de primavera; o aun m(á)s

Era y cielo azul y viento que volviendo se trastoca…

Locura ingenua

Lustre candoroso, pues si bien, hoy también

Ixchel*  ampara tus intentos éstos no serán nunca lamentos

Sino dulce alivio; lluvia fresca anidando entre las grietas de cada enamorado corazón.

* Ixchel: Diosa maya de la luna, del agua y de la fecundidad femenina.

Ella es la musa

Es el respiro de la humanidad, la voluntad domada por sus notas y el placer de los sentidos al sentir.

Es el sonido que agrada a quien no oye, al falto de olfato musical, al ciego en melodía.

Es quien abandonó su cuerpo para elevarse en lo místico, ahondando en los sonidos supremamente orados.

Es el sentimiento de amar con la sencillez de un armónico tacto.

Estandarte de placer para todo aquel que siente que ella es la musa, la música es.