GALATEA EN LA CIUDAD / Carmen Asceneth Castañeda

Corta la flor de un tajo, riega su sangre sobre el asfalto. Gigante, pesado, sin destino, va andando. Su único ojo no ve colores de cielo. Sus torpes manos no tocan pétalos ni viento. Sus piernas lo llevan en círculo a la cueva. Su hambre lo ha convertido en peligrosa fiera. El Cíclope arrancó a…