LAURA Y SU PRIMA

 

LAURA Y SU PRIMA

Agosto de los senos hermosos, de los helados, los fálicos polos y los culos golosos, agosto de los sudores angostos, las curvas femeninas brillando al Sol, de serlo gustoso, hielo quiero por la médula que me enerva tu mirar, diosa del mar, cuando la arena de la playa es a la vista nudista diadema de estrellas en orgía de arena, carnes y sal.

Sé tú, Lorena, la lengua de espuma que mis calores aplaca, como la barca del horizonte naranja que mancha puntitos de rubí en los pómulos de tu cara mágica, mi amada, entre el vaivén de las olas y tus rosados glúteos de hada misteriosa, mujer esbelta, marcando la cadencia de mi entrepierna a la hora en que la tarde arde.

Y yo sólo puedo desearte, hija de Lesbos, cuando entras al agua con Laura, ya sois mi mundo entero, bien bronceado par de panderos, entre la tierra y el cielo, se desatan las tríbadas en manotadas tales que encienden a dúo mis deseos. Y yo no puedo más que entrar en el mar de su juego, caderas, torsos y senos, ombligos divinos, corales, carcajadas y vulvas vivas, perlas amarillas en conchas con algas hacia donde los peces turquesa derivan, y las hinchan de placer en cada ola, sobándonos con frenesí los tres ahora, en una sempiterna bacanal marina.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

El poeta enloqueció

descarga (1)

 

Una pluma empuñada a punto de romperse, siendo llevada
en un deslizamiento apresurado; nervioso y casi haciendo
garras a la hoja del cuaderno.
La punta hundiéndose y formando arañazos, dejando cicatriz
por donde sus letras escribe, emulando a una espalda
arañada y castigada por un látigo de espinas.

Hay dolor entre los dedos por una desmedida fuerza
que el mal humor y la rabia le provocan, pero ¿qué más da?…
En letras mayúsculas escribe: “ ELLA REALMENTE NO ERA MÍA”
era circunstancial y suposición esa conjetura suya.
Desahoga su furia, sin ver que lastima la hoja de papel con
la punta de la lanza en que se convirtió la pluma, y así fue
castigando con su mano.

Renegaba aquel amor; decepcionado, llorando sobre la hoja
lágrimas de tinta y palabras de rencor.
Un poeta enamorado cuyas inspiraciones amorosas y sensibles
que a sus lectores regaló, ahora es totalmente desconocido porque
descarga una furia y un dolor.
¿Qué culpa tiene la pluma de ser ahora un arma que lastima?
Aquella la cual derrama sangre negra sobre la blanca hoja
haciéndole las heridas.

Tonto es él, que se enamoró de quien no debía.
¿Qué culpa tiene el papel rasgado por la fuerza desmedida de su puño?
Aquel que sintió las embestidas de un arma punzo cortante.
Culpable él, por no saber controlar las cosas del corazón.
No creí ver cegado a un poeta enamorado y haciendo uso
de su fuerza, lastimando a una hoja de papel, convirtiendo
a su pluma en un autor material en complicidad con su
violento puño.

Y él … sí él, convertido en este crimen, en el autor intelectual.

Xavier H.©

CERRANDO EL CÍRCULO – Estrella Amaranto

(Melody of passion – pintura al óleo por Leonid Afremov)

 

Hay cosas que carecen de contorno
o se dispersan en el olvido,
también hay horas que fallecen
nada más nacer,
como deseos
que se precipitan al vacío.

Me pregunto si alguna vez
el alfabeto de tus manos
fue cómplice de las mías
o nada más que un espejismo,
un lienzo para navegar en tus brazos.

La noche nos persigue por las calles,
mientras las plazas recitan amaneceres
nos prestan crepúsculos,
nos roban los besos,
nos ungen de suspiros.

Luego llegará el verano,
con su sol de justicia,
como azote a la tierra,
hollando el naufragio
de la sutil presencia
de la brisa en primavera.

Puede que enmudezca el dolor,
que la risa vivifique el pasado,
que las heridas cicatricen de golpe,
que la curva del olvido se pierda
y que todas las palabras callen.

Mientras me quedaré desnuda,
sin tiempo ni paisaje,
sin nombre ni apellidos,
sin aire en mis pulmones,
sin ciudad, sin nadie,
frágil nómada en tránsito.

Estrella Amaranto © Todos los derechos reservados

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