Poesía Viajera. Mahahual, Quintana Roo, México.

Escucho el tiempo, silente y enmarañado entre mis cabellos. He dado vueltas sobre mí misma y la vida gira. Mis pies están cansados, pero mi alma no. Callemos. Ya no hay más que decir, ni qué pensar. Ya todo se ha vuelto nimio, pero la vida se agiganta: es el barco en el que quiero…

Orgasmo

Penetración incesante es lo que traigo en las entrañas, desde el cielo de anoche