Un queso en el cielo

2017-09-01 16.51.02

 

 

He mirado un cielo como pocas veces, claro entre la oscuridad donde los puntos luminosos pueden contarse; se observan las relucientes constelaciones en todo su esplendor y se mira como algunas estrellas caen .

Nada más bello que un espectáculo de esa magnitud, y allí nace la siguiente historia.
Al llegar la noche, poco a poco una luz clara fue invadiendo los pequeños espacios de aquella habitación, mismos que dejaban las cortinas de la ventana.  Una majestuosa luna llena hacía acto de presencia iluminando todo, como si fuera una  lámpara gigantesca.  Mucho era el brillo que interrumpió el sueño de un pequeño ratón que  dormía. Xavy, el ratón, se llenó de curiosidad por saber de donde provenía tanta luz, así que sin perder tiempo salto de la cama y asomó por la ventana.

– ¡Oh! –  exclamó asombrado al ver ese bello espectáculo.

No paraba de mirar las estrellas, tenían un toque mágico para sus pequeños ojos, Xavy estaba experimentando por vez primera ese panorama que la noche le regalaba; de pronto fijó su mirada en ese enorme círculo blanco que contenía algunas imperfecciones y daba la impresión de hacer contacto con la tierra. Comenzó a imaginar sin quitar la mirada del cielo.

Papá ratón, se encontraba sentado en su sofá leyendo a media luz, mientras mamá miraba el televisor y tejía un sueter de estambre para Xavy, de pronto unos golpes que provenían de la habitación del pequeño llamó la atención de los papas y de inmediato subieron para ver qué sucedía. Al abrir la puerta, vieron al pequeño roedor saltando sobre una silla mientras miraba por la ventana, en cuanto sintió presencia de sus padres Xavy comenzó a gritar emocionado,

– !papá, mamá¡ miren lo que descubrí –

– !un enorme queso en el cielo¡ –

– !ya no tendremos que comprar durante mucho tiempo¡ –

– !Es enorme y alcanzará para que comamos todos¡ –

Sus padres comenzaron a reír acercándose a él con ternura ante su inocencia.

Asomaron por la ventana y en efecto, había un espectáculo en el cielo que daban ganas de mirar hasta el amanecer, bien valía la pena.

Comprendieron la fantasía que provocó la luna en la pequeña mente de Xavy.

Su padre se sentó en la silla y lo cargó sobre sus piernas.

– Hijo- le respondió.

– Ese círculo enorme que pareciera estar sobre la tierra,no es un enorme queso, sino la luna llena –

– Entonces, ¿no es un enorme queso papá?-

– y pensé que por la mañana comería una gran rebanada –

Su madre amorosamente lo cargó en sus brazos volviéndolo a su cama, mientras lo cobijaba le dijo:

– No te preocupes cariño, tu madre tendrá listos unos emparedados con mucho

queso para la hora del desayuno –

– Así que duerme y no te preocupes por eso –

– ¿Pero, podré seguir llamando a la luna “el gran queso del cielo”? –

– Por su puesto campeón – contestó su papá
Xavy volvió a dormir con la emoción de su descubrimiento y sus padres volvieron

a la sala con la emoción de aquella fantasía que su pequeño hijo tuvo esa noche.
Así termina la historia del pequeño ratón y el enorme queso en el cielo.

Las fantasías pueden llegar en cualquier momento y de cualquier lugar

no hay imposibles para la imaginación.

Xavier H©

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s