DISTANCIA- Alejandra Graciela

Eran de diferentes nacionalidades lo único que los unía era un amor sincero. Habían encontrado a una persona que aunque estaban lejos y nunca se hubiera conocido la parte intelectual y sentimental los unía.
Pero estaban destinados a no ser, el miedo al fracaso era un precio alto a pagar, qué tal si no eran el amor de su vida, qué pasaría si otra persona que esté más cerca lo sería. Qué pasaría si por error se unieran viendo cómo pasa el amor de su vida. Valdrá la pena el precio pagar por solo mensajes de textos y videollamadas, qué tal si jamás se encontrarán. La distancia es algo frágil que une o destruye una relación.

Alejandra Graciela

PAISAJE EN TIEMPO CIRCULAR- Daniel Olivares Viniegra

Paisaje en tiempo circular

Camino de luz que no sabe de ausencias
romanza alborada
pertenecida al tiempo

Se enlaza la fuerza con la esperanza temida
del “ser por siempre ser
simplemente siendo”…

Oscuridad desgarrada
a golpes de marzos vivos
abriles deshojados
y lunas de austeras
copas del día
nos dan hoy ritornelos
que saben a fresa, y…

Un fragor que delictúa
orfandades de almenas
desiertos, ciudades
oasis, riveras.

Nacen y se mueren todos los soles
pero quedan a veces
resplandores que llegan
a la zona más herida del silencio

Surge la duda
aun y cuando no termina la certeza;
y mientras…
viviendo.
–Daniel Olivares Viniegra–

MI VOZ- M. Carmen Martín Mendoza

MI VOZ

Aún me quedan palabras,
todavía tengo el alma henchida
de sentimientos, de ansias,
de vida que dar y compartir,
de continuar con mi loca andadura
por el sendero luminoso
que se abre ante mi cada día.

No quiero aún silenciar mi vida.
Quiero que se siga oyendo mi voz
por los patios del recuerdo,
por las tapias de mi ausencia.
¡Que resuene fuerte mi voz!
por los pasillos del tiempo,
por las esquinas afiladas
de las memorias perdidas.

Quiero que siga sonando mi voz
porque las palabras se me escapan a borbotones
y rompen esa barrera de silencio
que este momento me impone.

Quiero que suene mi voz,
quiero verle volver la espalda
a esta loca situación
que ha querido silenciarla,
para mirarla a la cara fijamente
y decirle lentamente….
¡¡A mi voz tú, no la callas !!

M. Carmen Martín Mendoza (marcamar)