MIRALUNA / Carmen Asceneth Castañeda

Al principio de la nada Erebus soltó la luna sobre el oscuro infinito para que Miraluna jugara. Su hija consentida, a quien de un soplo cubrió la mirada. poniéndola a salvo de que incendiarias lágrimas la podredumbre del universo le provocara. Miraluna con su voz iluminaba tan intenso y tan lejano como lámpara de Hemera,…

El faro

Un faro en las tinieblas. Eras tú… iluminando mi vida.