Poesía viajera. Hierve el agua, Oax.

Antiguas miradas te dan la bienvenida, susurran despacito tu nombre y te invitan a ensanchar tu espacio. Nada es fortuito. Las nubes errantes, el cielo disperso, tu presencia ahí. Es una cita con el tiempo, desde tu nacimiento, hasta el momento de tus pisadas en tierra ancestral.

Brota el agua. Borbollones silentes y eternos. Aguas derramadas de mirada pétrea, áureas, luminosas, perennes. Agua y tierra, manantiales que surcan los inframundos para ver la luz. Aguas que tocan lo sublime, caminos esculpidos por manos divinas en juegos de niños, amontonando el verde, el ocre, los tonos de azul y blanco en un escenario diferente a cada instante.

El momento se evade. Es único.

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s